Primeros días en Nicaragua
Viajar no es llegar a un sitio, sino disfrutar de cada piedra del camino.
"¿No te cuesta mucho hacer la maleta? ¿No te da pereza?" No, lo que realmente me cuesta es deshacerla y dejarla aparcada durante el verano. Aunque esto tampoco es cierto. Tras meses viajando, uno vuelve a su ciudad natal, visita la familia... y tiene ganas de quedarse unos días disfrutando de la compañía. La cama en la que uno creció, la casa, el barrio... y esas comodidades: ropa limpia, comida en la nevera, agua caliene, ... Pero todas estas comodidades acaban por aburrirte, y te vuelves a sentir que la borágine social te absorbe, vuelves a encontrarte en el umbral de esa espiral de consumismo y comodidades superfluas que te atraen. Pero gracias a eso, también sobrevivo. Gracias a esa cultura de consumismo y ocio, mi trabajo de temporada en verano me permite sobrevivir más o menos de forma nómada el resto del año. Por tanto, viva el consumismo!!! Me siento afortunado por haber sido capaz hace ya 4 años de haber salido de ese "frasquito" en el que veo a mucha gente. Me siento afortunado de haber visto lo que hay fuera de ese "frasquito", haberlo disfrutado y conocido (al igual que hice con todo lo que había dentro del frasquito en su momento); y así poder ser consecuente y saber qué es lo que quiero, que es lo que me llena, que es lo que me hace sentirme más feliz, que es lo que me ayuda a sentirme vivo; en definitivamente, que es lo que me ayuda a vivir. Aunque también me entristece el hecho de haber intentado enseñar lo que hay fuera a gente querida, amigos, ... que al final no han dado el paso por asomarse al exterior y entenderme, tanto por comodidad como por miedo, y ahí sí que he fracasado; aunque los que sí lo han hecho sean como una victoria para mí, duelen más los que se quedan por el camino. Para desgracia de mi familia... vuelvo a las rutas, aunque el plan de viaje ha sufrido innumerables cambios. Había contactado con un matrimonio australiano, que me iban a llevar en barco de Gibraltar a Lanzarote, y de ahí a Antigua y Barbuda, ya en el Caribe. Todo estaba preparado para salir a mediados de octubre, pero mis ganas por conocer ciertos países de CentroAmérica que no conocía, visitar a gente que conozco por esos lares, y pasar fin de año en Argentina me hicieron ver que no podía hacer todo. Como suelo decir, por suerte en esta vida, no se puede tener todo. Así que hay que elegir, tomar decisiones, tomar caminos,... porque todos los caminos son diferentes y buenos, y más o menos largos, pero siempre interesantes. En conclusión, que en 3 días vuelo a Guatemala, para tras pasar por Honduras y ver como está la revuelta, llegar a Nicaragua, Costa Rica y Panamá, desde donde espero volar en Navidad a Argentina. Te apuntas a este viaje?? Espero ir escribiendo en próximas fechas...
Etiquetas: Centroamérica'09
Como dije en mi anterior post, sin darme cuenta me encontraba a apenas una semana de mi vuelo de regreso a Europa. Recuerdo que cuando empecé mi viaje, el plan (si es que se puede llamar así a un boceto de viaje que uno hace mentalmente) era llegar a Panamá, y estancarme en Colón, a la salida del Canal hacia el Caribe, con la idea de estancarme ahí en la búsqueda de un yate, carguero o lo que sea, que me llevara de vuelta al viejo Continente. Como suele pasarme casi siempre, mis tiempos de viaje son más lentos que lo pensado y no pude llegar, decidiendo poner punto y coma, en mi viaje, en Honduras. Y por suerte, no se si beneficiado por la Gripe Porcina o por el destino o porque sí; encontrar un pasaje de vuelta baratísimo. Es más, desde donde estaba, La Moskitia, era más caro ir a Tegucigalpa (la capital) que de Cancún a Europa. Pero aún tenía que llegar a Cancún en una semana, atravesando 4 países y sus fronteras.
Ya me estaba quedando con el culo plano, de tanto estar sentado, pero no había nada que quisiera volver a visitar por estas zonas, así que me subí inmediatamente a este autobús. Salimos a las 10, y a las 15.45 ya estaba en San Pedro Sula. Un rico licuado para recuperar energías y refrescarme, y de nuevo, subirme a un microbus, rumbo a Puerto Cortés. 40 minutos de viaje, bajarme en un cruce, y 5 minutos más tarde pasó un Chicken Bus que me acercaría en otros 40 minutos a mi destino para dormir esa noche, Omoa, a donde llegué con los últimos rayos de sol. Ducha fría, montar mi hamaca entre dos árboles, cenar... y a dormir. Tanto trajetreo me habían dejado el culo y la espalda destrozados. Así acabó el día 1 del viaje de regreso.
Y uno de los puntos curiosos, el puente giratorio. La ciudad, atravesada por un río, tiene varios puentes que lo cortan. El primero de ellos, para permitir el paso de embarcaciones, NO se levanta, sino que se gira... manualmente. No lo pude ver porque lo hacen a las 5.30 am y 5.30 pm, pero creo que debe ser curioso el tema.

Y me fuí, a Caye Caulker, ese cayo paradisíaco... Playas blancas, casas de madera, calles de arena ... y carritos de golf. Si, ese es el transporte motorizado. O eso, o bicis o caminar descalzo. Todo el mundo descalzo, incluso en los hoteles está prohibido ir con calzado. Y bueno, ahí estuve un par de noches, bañándome hasta la noche, viendo el atardecer desde el mar junto a un bar, tomando cerveza dentro del agua... y haciendo una excursión que tenía ganas.


Si alguien ve un folleto turístico de Belize, le sale la foto típica: el Blue Hole. Una antigua caverna, de la cual el techo colapsó, y lo que ha dejado es un círculo perfecto bajo el mar, en el cual, bajando 40 metros se ven las estalactitas y estalagmitas y columnas. Y yo, con mis apenas 7 buceos me metí ahí, a bucear 40 metros... y con tiburones, que suponen el otro atractivo de la inmersión. Impresionado por la majestuosidad de los tiburones. Hicimos otro par de inmersiones en otros lugares hermosos cerca de ahí, viendo estrellas de mar y tortugas enormes. Paramos en una isla llamada HalfMoon Caye, viendo "Cangrejos ermitaños", Iguanas enormes, ... En fin, viviendo muy estresado entre tanta naturaleza.
Pero todo lo bueno se acaba, y el dinero también. Así que necesitaba irme a México, país más barato y próximo a mi vuelo de vuelta. Crucé la frontera, y nuevamente pagar el impuesto fronterizo... terrible varapalo. 18 dólares para dejar Belize!!!!! En México, no tuve que pagar pero me dieron un papelito que debía pagar 20 dólares al banco antes de salir al país, en donde teóricamente me pedirían este papel (nadie me lo pidió en el aeropuerto, y por supuesto, no lo había pagado).
Y así estuve, un par de días en Tulum, haciendo snorkel en la playa y viendo un tiburón pequeñito aprovechando que el mar estaba movido para acercarse un poco más a la orilla; y luego otro día, buceando entre cenotes, esas cuevas con agua que hay bajo la península del Yucatán.
Otro día en Playa del Carmen, para comprar recuerdos y ver que la mala publicidad (y FALSA) echa sobre la Gripe Porcina, ha dejado casi vacíos estos destinos turísticos. Me fuí al aeropuerto, y por 150 euros, acabé en Bruselas, donde tras pasar unas horas, y 40 euros más, acabé en Barcelona, justo en el mismo momento en el que el F.C. Barcelona ganaba la Champions League, lo que dejó colapsada la ciudad, y a mi caminando por el centro de la ciudad con mi mochilón buscando a mi amigo. Etiquetas: Centroamérica'09