-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

lunes, junio 26, 2006

Ya falta menos...

Sí, ya falta menos para San Fermín, y es algo que rona mi cabeza. Tal y como dice la web www.sanfermin.com , quedan pocos días para el txupinazo, e implícitamente, falta menos para cruzar el atlántico, y eso me lo recuerdan constantemente en esta ronda de despedidas que he iniciado. Sobre todo, me lo recuerda el ver en el mapa como me acerco a Buenos Aires.

Sin embargo, éstas cosas no importan en Argentina. Hasta hace unos días, el tema de portada en todos los diarios, era "Ya Falta Menos". ¿Para San Fermín? NO, para el Mundial. Una cuenta atrás iniciada hace ya semanas!! La afición por el fútbol en este país rompe lo imaginable, y sobre todo si se trata del equipo nacional. De acuerdo que sea el tema estrella cuando uno viaja a dedo, o en un bar; pero que las televisiones estén colapsadas con noticias desde Alemania... excesivo. Y bueno, llegó el día que jugó ARgentino, y ganó. Menos mal,porque mucha gente andaba con la vestimenta para la ocasión de colores albicelestes: camisetas, gorras, pantalón, banderitas... Multitud de puestos te ofrecen lo inimaginable para animar a la selección. Ah, y si alguien no vió el partido, no pasa nada, ya que el mismo día del partido lo echaron en diferido varias veces. Yo conté 4, pero seguro que fueron más. ¡Dale Argentina!

Y tal y como había dejado mi viaje, lleguá a Bolsón, donde fuí al Cajón del Azul nuevamente, aquel lindo lugar que tanto me impactó. Esta vez fue imposible acampar debido al frío... y a la nieve, que colocó a ese maravilloso lugar rozando lo mágico. No me cansaba de sacar fotos, cada rincón tenía algo!

De ahí a Neuquén, dondé lo más, y quizás lo único que merecía la pena es la terminal de bus, con un funcionamiento, y apariencia, más parecido al de un aerpuerto que al de una terminal de bus.

Siguiente destino fue San Rafael, donde me despedí de mis amigos (Juan, Noelia, ...) y pasé unos días para recuperarnos un poquito del cansancio y de alguna indisposición.

Y así fué como llegamos a mi compañera de los últimos días y yo a Mendoza, donde nuestros caminos se separaron tras unos días maravillosos; gracias Vera!!!. Ella seguía rumbo norte, y yo a la capital del cuarteto, a Córdoba. Ya me iba dirigiéndo poco a poco hacia mi vuelo rumbo a Madrid, y mi cabeza no paraba de darle vueltas. Por eso estando en Córdoba busqué la diversión en su agitada vida nocturna, llena d eestudiantes con ganas de fernet y de cuarteto.

Llegó el 16 de junio, día en que comenzaba un nuevo encuentro con mis amigos de Autostop en Colón, y ese mismo día jugaba Argentina contra Serbia (6-0, ni que decir la euforia general). En Colón pasamos unos días rebuenos... donde no faltó la comida, bebida ni la joda.

Tras este paro en el camino, siguiente destino fue Rosario, con recital de Leon Gieco incluido; para participar también en un programa de radio. De ahí a la cercana localidad de San Nicolás, donde me quedé hasta el sábado, fecha en que celebrabamos el cumpleaños de Fede, y de paso me despedía de la gente. Y de la gente que no fue, me despedí el día siguiente en Buenos Aires, en mi última noche en Argentina; ya que al día siguiente... al aeropuerto de Ezeiza, y tras un largo viaje de 12 horas, ya en Madrid, con muchas sensaciones encontradas; y donde todo el mundo hablaba muy raro, ya que no paraban de decir: "¡vale, vale!" o "coger esto, coger lo otro", ... ¿me estaré volviendo medio argentino?

viernes, junio 02, 2006

NO ME CAnSO

Obviamente, y a pesar de que pareciera que muchos no lo quisieran así, NO ME CAnSO de viajar!! Y así seguiré por muchos tiempos!!!

Y así, viajando y viajando, llegamos a Chaltén, tras un duro viaje por el frío. Al salir de Calafate, el tipo del Hospedaje, nos había dicho que a las 6a.m. la temperatura era de -9º, y la sensación térmica de -15º. Comprobamos que podía ser cierto...

En Chaltén nos recibió Dante, uno de los médicos del pueblo, y con el que nos habíamos puesto en contacto y nos brindó su casa. Su casa, no era su casa, estaba de préstamo, pero eso no fue hándicap para a lojarnos a 2 en vez de a 1. Nos hizo sentir como en casa, siendo un grandísimo anfitrión en los 3 días que estuvimos ahí, y sin tener prácticamente nada en su casa (y cuando digo nada, me refiero a nada), fue todo perfecto.

Chaltén, es un pueblito que fue fundado en el 84 para marcar la zona como territorio argentino, ante las continuas disputas fronterizas con Chile. Todavía está en construcción el pueblo, pero su sobrenombre de "Capital del Trecking", así como su cercanía a cerros impresionantes como el Fitz Roy-Chaltén o Torre, atraen multitud de turistas y por tanto una gran cantidad de infraestructuras turísticas. Por suerte, al viajar en temporada baja, estaba casi vacío. Mejor para disfrutar de la tranquilidad de su bello entorno.

Hicimos algunas caminatas, visitando la laguna Capri un día, con su superficie congelada, caminando por encima un poquitín, y luego haciendo el boludo en el entorno nevado. Como niños!! AL día siguiente, subimos a la laguna Torre, en la que desembocaba un glaciar. El entorno, nuevamente, mágico. Lo único malo, las nubes que tapaban los imponentes cerros. Pero así tengo una excusa para volver a este lugar con tanta energía, en el que uno se sienta en un pedrusco junto al congelado lago, y no tiene frío, sino que está tan excitado por el entorno, que siente un fuerte calor que sale desde adentro, llegando desde afuera. Ilógico pero así es.

Y es que fueron unos paisajes, muy lindos; y recordando la sensación de caminar por encima de la nieve virgen, de tumbarse encima, de saltar cobre ella, de dar voltereta, de andar descalzo... Por cierto, creo que por Pamplona hace sol, no?

Y el día 24 salimos de Chaltén, sin hacer dedo, ya que habíamos hablado con un "conocido" que nos llevó hasta Río Gallegos; y ahí, tras dormir y comer Locro en el día de la Revolución (25 de mayo), salimos a la ruta, entre calles y autos en los que ondeaban multutd de banderas argentinas. TUvimos suerte, y nos encontramos con otro "conocido" que iba a Trelew (unos 1000 kms al norte). Perfecto, viaje cómodo en camioneta y calentito y rápido (a pesar de la lluvia y el mal tiempo, que provocó que llegáramos a las 4 de la mañana, pero llegamos!!!).

En Trelew, no hicimios mucho paarte de quedarnos dormidos viendo el Código Da Vinci. Y así fué como decidimos mudarnos a la cercana localidad de Puerto Madryn, donde las noticias eran que estaban llegando ballenas, y aunque la temporada empezaría el día 9 de junio, era posible verlas.

Y así fue como alquilarmos unas bicis, y nos fumios a un cabo dentro de la bahía, a 17 kms donde pasamos todo el día vigilantes, bajo el sol y tapados con una bolsa de dormir (porque el frío también quería ver el espectáculo). El resultado fue más que positivo: 1 a la mañana, 2 al mediodía y 3 a la tarde. Capaz que alguna repitió, pero la laegría de verles moverse tan majestuosamente, de ehcar auga al respirar, de emitir sonidos, o salpicar con la cola... mereció la pena el pasar todo el día apostados ahí.

Visitando Madryn y sus ballenas, acababa mi plan de viaje (si es que tenía realmente plan) para este "primer capítulo anual", tras lo cual me queda un mes al pedo, visitando lugares, gente y amigos que me apetece ver, visitar y comer un asado, para decirles que me voy pero que pronto volveré. Para empezar, me voy a la zona de Bolsón.