

Tras celebrar mi cumpleaños con los amigos Spanish, el fin de semana, tocó el turno de la fiesta con los que hablan inglés. Así que nos fuimos a acampar a un lugar llamado
Crammond Island. Sí, acampar en invierno, en Escocia. Lo sé, no digais nada. Y allí fuimos. ¿Qué tiene de peculiar esta isla? Que está pegada a Edimburgo, y que para cruzar hay un camino... cuando baja la marea. Con lo cual, teníamos que cruzar a la hora marcada, y esperar hasta el día siguiente para volver... o hacerlo de noche. El problema fue que no tuvimos paciencia para esperar a que bajara más la marea y empezamos a cruzar cuando el camino ya estaba al descubierto, pero claro, el viento traía olas sobre todo en el comienzo del camino... y así llegué empapado hasta la cintura.

Por tanto, nada más llegar, fogón. Ya echaba de menos ese olor a humo. Y así transcurrió la tarde, la noche, la mañana... entre fuego, guitarra, cervezas,... un gran fin de semana.

Pero el lunes de nuevo, al estudio, y a seguir trabajando. Aunque el trabajo es muy satisfactorio por un lado y muy poco satisfactorio por el otro. Es buenísimo porque al chico que le ayudo, le conduzco su coche, me lo paso bien, hacemos turismo, no pagamos nada, y conozco sitios que por mi cuenta jamás iría al no tener coche o ni siquiera saber de su existencia. Así hemos visitado las cascadas del río
Clyde, o el
castillo de Linlithgow y su lago, ... Pero el lado negativo es lo de siempre, los impuestos que te quitan, y acá en el Reino Unido... mejor ni contarlos.


También estuve trabajando en el partido de Rugby Escocia-Inglaterra, en el que era imposible conseguir entradas porque es el evento deportivo más importante del año. Así que fui a trabajar y así pude disfrutarlo. Y sí, digo disfrutarlo, porque Escocia es como Osasuna... puede que perdamos siempre, que jamás ganemos nada pero cuando ganamos a Inglaterra o al Madrid, el mundo es todavía más maravilloso. Y eso pasó, Escocia no había ganado un partido en todo el campeonato y justo ganamos a los ingleses. Así que celebración por todo lo alto.

Y por lo demás, la vida sigue siendo hermosa por acá, con no mucha lluvia, algún día más frío que otro, pero la verdad que con días muy buenos. Y sigo bailando
Ceilidhs con mi Kilt y causando sensación. Y es que en la última me sucedió algo que jamás imaginé: que me dijeran que bailo bien, y encima que me pidieran bailar los siguientes bailes y que incluso alguna me reservase el último baile. ¿¿¿¿Por qué es famosa la salsa y no los bailes escoceses???? ¡¡¡¡¡sería más fácil para mí!!!!!
Sigo yendo a fiestas. Sigo practicando inglés. Y sigo con la cabeza puesta en la carretera, y haciendo alguna que otra escapadita en la que poner el pulgar hacia arriba a un lado de la carretera.
Ahora, a recibir a un amigo que viene unos días por acá; y se agradece, ya que durante este mes dos de mis mejores amigas acá, se han ido de Edimburgo; una Kim, a Nueva Zelanda; y la otra, Tabi, mi compañera de piso, a Madrid. Pero bueno, la vida sigue y en unos días empezaré a preparar la mochila, ya que me voy de "vacaciones" a Rusia. Es una larga historia...