-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

sábado, abril 29, 2006

Esquel y Trevelín, ¿Tierra de galeses?

De Bolsón viajé hacia el sur, más exactamente a Esquel, a unos 180 kms, que acá es un paseo de ná!! En Esquel, los campings o estaban cerrados o estaban lejos, así que a un Hostel, donde conocí muy buena gente.

El pueblo en sí, no tiene mucho, pero los alrededores son más lindos. Rodeado por Trevellin, el Parque Nacional de los Alerces o el Centro de Deportes Invernales "La Hoya" (uno de los mejores de sudamérica, dicen...). Y lo más famoso, un tren llamado "La Trochita", que realiza unicamente servicios turísticos, nada que ver con su función original.

Fuí a Trevellin, que en galés significa "pueblo del molino". Obvio, tenía un molino. Y el pueblo fue fundado por galeses hace unos 100 años. Esto se ve en numerosas escrituras galesas, y en la arquitectura de las casas, así como en las costumbres. Pero, mi pregunta es, ¿Realmente tierra de galeses? Pregunto esto, porque el tipo que me llevo en su auto, se llamaba Patxi, nieto de navarros (un pueblito que no recuerdo... putz!). Y al llegar a la oficina de turismo, el chico que me atendió, me dió su tarjeta, y leo: Andoni Hirigoyen. Ese nombre y ese apellido no son galeses precisamente... y nada, nieto de unos de Bilbao!!! Y es zona de galeses??? Pues sí, o por lo menos, la costumbre del té la tienen arraigada. Y ahí fui yo, a una casa de té. Y le dije... uno completo. Y vaya si era completo... Os describo: una jarra de litro de té de hierbas, 1/4 de litro de leche de vaca natural, 2 tostadas enormes, manteca casera, queso casero, mermelada de ciruela y de frutilla, y un panecillo criollo. Eso para empezar, porque luego llegaba la parte dulce: un plato con 8 porciones de torta (tarta para los ibéricos). Y cada torta de un sabor diferente... increíble!!!!!! riquisimas!! De destacar la torta galesa, que no perece en el tiempo, ya que fue creada por madres preocupadas en sus maridos e hijos cuando iban a la guerra, y fabricaron algo que no necesitaba mantenimiento. Pero... no sabría con cual de las 8 variedades quedarme. En fin, que salí de ahí empachadísimo; pero muy buena la experiencia!!!

Al día siguiente, más relajado, me limité a dar una vuelta por las montañas colindantes de Esquel, descubriendo que estoy recansado y en bajo estado físico... pero bueh!!! Ese mismo día, llegaron mis compañeros de Hostel, todos a la vez (ya que hasta ese momento, estaba solo con un irlandés "Juan"). LLegaron en un auto (dato importante): Ale, Pablo y Andrés. Y caminando, por otro lado, Luz y "el vasco" Erretegui. (Tierra de galeses??).

Los chicos del auto, iban a ir al parque, así que me arrimé con ellos y pude ir a visitar el Parque de los Alerces. No vi ningún Alerce, porque para ello había que ir en lancha previo pago de una cantidad desorbitante, así que nos limitamos a comer al lado del lago y echar la siesta bajo el sol!!! jeje, riquíiisima!!! Solo vimos así de renombrar, un arrayan (foto).

Y puesto que habíamos dormido siesta, a la noche, tras cena y fernet, salimos de fiesta, en el típico barucho de pueblo, en el que al entrar la gente (de unos 60 años de media), ni mueven la cabeza para mirarte, únicamente los ojos, y el camarero está continuamente secando vasos... como en las películas. Pero bueno, llegó Juan "el irlandés" ytodos le conocían, ya que había estado a la tarde tomando cervezas con ellos. A todo esto, mencionar que Juan tiene 55 años. Así, que empezamos a jugar al Pool, a tomar cervezas, y a cantar, ya que con una guitarra, uno de los presentes se puso a tocar Chacareras (un tipo de música folclórica de Argentina).

Al día siguiente, mi intención era irme al Parque nuevamente en autobús, pero tras la noche anterior... fue imposible. Todos estabamos un tanto cansados de la noche anterior, así que no hizo falta discutir mucho. ¿Cómo solucionar el cansancio?? Pues como la carne para hacer un asado está cara ultimamente... un capón al horno, y todos contentos!!! Estaba rebuenoooo!!!!! Y no hay que decir, luego vino el cafecito... y a la noche partida al "truco", juego típico argentino de cartas, al que por fin aprendí a jugar. Ni que decir que gané!!!

Y finalmente, la trochita. Qué es? Pues es un tren, que circula en trocha angosta. Solo quedan 5 en el mundo, y es remolcado por una locomotora a Vapor. Mucho humo. Muchísimo. Y los vagones de madera... de película. El trayecto que hace, no es más que unos 15 kilómetros, pero el precio es como si fueran 1000. así que... con sacarse la foto, suficiente!!!!

Mi intención era seguir ruta hacia el sur, pero... un imán me atraía, era Bolsón. Así que decidí volverme unos días, aprovechando el buen tiempo. Pero camino al Bolsón, paré en un lago intermedio, Epuyen, ya que echaba de menos dormir al lado de un lago. Y sí, también echaba de menos, oir respirar un animal cerca de la carpa, y despertarme al día siguiente, viendo que la comida que se me había caido al suelo, no estaba... NI RASTRO. Serían perros, espero. (mejor no pensar, dicen!). Y al llegar acá, mirando en internet, encuentro que en el lugar del que vine, Esquel, hay un hostel llamado "El batxoky". En fin, tierra de galeses... dicen!

Foto robada, pero se podría adaptar a este lugar. Me gustó!

lunes, abril 24, 2006

No sueñes tu vida, viví tu sueño

Así dice el lema de la remera de Autostop Argentina que me compré. Y da para pensar... y mucho. El montón de veces que nos conformamos con soñar, simplemente por cobardía y comodidad; y nos excusamos hipócritamente casi siempre aludiendo al estado económico. Y sin embargo, está ahí mismo; nuestro sueño está al alcance del a mano. También solemos decir que los sueños son más lindos... creo que no. Ni en mis mejores sueños esto era así.
No sueñes tu vida, viví tu sueño. Me trae a la memoria una historia que me contaron.

En una isla caribeña, un pibe de unos 25 años, estaba vendiendo caracolas de mar a los turistas. Uno de estos, muy bien vestido, de unos 45 años, se le acerca y comienzan a charlar. Así, le pregunta porque siendo un chico jóven, fuerte y con estudios, se dedica a vender caracolas. El joven, le dice que es lo que le gusta. Se levanta con el sol, pesca algo para comer, pasea por la playa recogiendo caracolas, y al atardecer, mientras el sol se va, se reúne con los amigos en torno a una hoguera en la playa, tocando la guitarra, para acabar durmiendo ahí mismo bajo las estrellas. No quiero ni necesito nada más, añade, soy muy feliz así. A continuación, le pregunta al hombre a ver a qué se dedica. Éste, muy orgulloso de sí mismo, empieza a contar: tengo una empresa que va muy bien, y el año que viene montamos un punto de venta en EEUU. Si las cuentas cuadran, en 3 años otra más. Así ganaré mucha plata. En unos 6 años, tengo planeado montar otro punto de venta en Francia, luego en España, y en 12 años, en Alemania. Y así, continúa, tras mucho trabajo ganaré muchísima plata, más de la que puedo imaginar. Y con esa plata, me jubilaré dentro de 20 años para poder cumplir el sueño que tengo desde chico. "¿Y cual es ese sueño?" le pregunta el jóven. "Vivir en una isla como esta y pasear por la playa recogiendo caracolas." Ambos se quedaron mirando.

No hay que darle más vueltas, ni buscar respuestas complejas y filosóficas. La respuesta es sencilla, como compleja a la vez. Nuestro cometido en esta vida, es vivirla.

También me compréotra remera con la que me siento totalmente identificado. Pone "Ciudadano del mundo". Y esa respuesta la he dado en mucho lugares, ya que por acá tienen la costumbre de preguntarte en los alojamientos y en otros lugares por Profesión (mochilero no me la aceptan siempre) y de donde se es. Les contesto ciudadano del mundo, pero tras una sonrisa... no la aceptan, y por no entablar una discusión filosófica-política, decís "Navarra". Y vuelven a sonreir, y te dicen "entonces España". Y así, por no entablar una discusión sentimental-política, aceptas y punto. Pero claro, aparte está cuando decís directamente "de España", y dicen súbitamente "ah, gallego!!!"; pero sin en cambio decís directamente "gallego", te miran incrédulos diciéndote "¿de galicia??". Nunca acierto!!! El que sí acertó fue el otro día un gendarme, que me pidió documentación. Le dí el pasaporte, y leyó con dificultad: "Pa-sa-por-te Es-pa-ña", preguntandon seguidamente "¿Sos español?". Me dejó sin palabras su capacidad deductiva. En fin, ciudadano del mundo.

Como veis, charla filosófica, quizás influenciada por el lugar en el que he pasado la última semana, El Bolsón. Y capaz que viene ayudado por el clima (lluvia y frío), que invitan a quedarse cerquita del fuego realizando otras actividades menos turísticas: tomar mate, leer, pensar, ...

Aunque obvio que he podido conocer lugares del entorno, como el lago Puelo, o el cerro Piltriquitrón (que es considerado un foco de energía) y su bosque tallado (que son esculturas echas sobre troncos de árboles de un bosque que se quemó).

Así que tendré que volver al Bolsón, a visitar el resto (cajón azul, hielo azul,...), porque es un lugar que atrapa. Yo había oido que era un lugar con una gran onda... y lo es. Muchos artesanos,mucha tranquilidad, la gente te saluda por la calle, los autos paran para ofrecerte llevar, ...

La gente no tiene prisa. Sobre todo la mujer del albergue, que parece anduviera fumada todo el día. Otros, por ejemplo, te dejan dormir en su living por 3 pesos.

Y en este entorno mágico, uno (yo en este caso), se siente muy cómodo. Un entorno con cerros nevados, bosques que van tomando sus colores otoñales... y la lluvia. No hacen falta más razones para volver. Además, dicen, que cuando sale el sol, se pueden ver duendes por los bosques...

Y no podía acabar hablando de El Bolsón, sin mencionar sus cervezas artesanes, que se producen en muchos lugares. Por ejemplo, en los refugios de montaña de los alrededores. Y es que es lo ideal, tras varias horas caminando, una buena cerveza artesanal para emprender el camino de bajada. Creo que sería el método perfecto para que mis amigos subieran al monte...

miércoles, abril 19, 2006

De Bariloche a El Bolsón... pasando por Rosario

Para los no argentinos o conocedores de la geografía argentina, he de decir que de Bariloche a El Bolsón hay unos 200 kms; y de Bariloche a Rosario hay unos 2000 kms en dirección contraria al Bolsón.

De Bariloche a Rosario unos 2000 kms... se dice rápido, pero sería como ir de norte a sur de España Y VOLVER!!! Y eso solo en el viaje de ida. ¿Hay alguien o algo que merezca la pena recorrer esa distancia en un par de días? ¿Y si además tras 4 días hay que dar media vuelta y recorrer esos 2000 kms en sentido contrario? La respuesta es rotunda y clara: SÍ, vale la pena. Para muchos una locura, para mí también, una sana locura; una necesidad, una inyección de energía que me ayuda a sentirme más vivo cada día, más libre.

Hay quien me decía que eso iba a ser perder 10 días sin razón. Para mí perder un día es estar metido en una constante rutina que no podemos controlar y que nos lleva en su corriente, sin querer nosotros escapar, esperando que llegue un día mejor; el cual cuando llega, no nos parece lo suficientemente bueno como para escapar de esa rutina. No fue perder 10 días, fue ganar muchísimo, algo que no tiene cifras suficientes!!

El viaje de ida

Salí de Bariloche tras compartir un asado al que me invitaron los dueños del Hostel. Eso me recordaba la conversación la noche anterior con Marta y Eva (las navarricas), que todavía no habían comido un asado y ya se volvían para casa... ché, en argentina, carne sobra!! La vía de transporte elegia, el tren; una de las pocas líneas de ferrocarril que siguen activas en la argentina. El destino, Viedma, dentro de la misma provincia (Río Negro), pero a 1000 kms hacia el este. Tiempo estimado de viaje... 16 horas.

El tren era peculiar, con asientos de 2 y 3 plazas, ventilador de aspas en el techo, muchos de los cuales no funcionaban, ... El calor, inaguantable. Mucha gente... y mucha tierra. Muchísima. Ni arrancar el tren, los infaltables mates comenzaron a circular.

20 minutos de viaje, y primera imagen de terror. Un tren descarrilado junto a la vía. "Algo normal" dicen, mientras el tren avanza lento tambaleándose peligrosamente de izquierda a derecha sobre las vías del tren, lo cual dificultaba extremadamente el cebar correctamente un mate.

No pasó mucho más hasta que nos volvimos a detener. ¿Descarriló? No, al ser una curva se veía espléndidamente la razón. Una vaca estaba tumbada en medio de la vía del tren... paciencia...

Y bueno, por suerte no viajaba mucha gente en el tren, y me pude acomodar, si se puede llamar así en las dos plazas que tenía. Así fue como entre sustos por ir de lado a lado, entre paradas (unas oficiales y otras en medio de la oscura pampa), entre tierra, ... fuimos avanzando. El tren tenía un vagón de cine, o sea, que echaban películas de cine a un precio módico. El paisaje que se veía por la ventana... que deciros... SI alguien me pregunta que es la NADA, diría que eso. El cielo, una linea horizontal marcando el horizonte, y nada más. De vez en cuando algún arbusto era movido por el aire como en las películas de vaqueros... pero nada más. Y así 20 horas. Porque sí, llegó con retraso!!!

En Viedma, caminé unos kilómetros y comencé la segunda parte del camino, la más interesante. 1000 kilómetros hacia el norte. LLegaría a tiempo? Bueno, con lo acontecido el primer día... no llegaría. Solo me llevó un auto, de Elbio Madarieta, que iba a su estancia. Al llegar al cruce estaba anocheciendo, así que me invitó a ir a su casa a dormir, ya que si no... tendría que dormir en medio de la nada... y por qué no?? Fuimos, y estuvimos charlando. Ducha de agua caliente para quitarme toda la tierra del tren, y para cenar... obvio, asado!!! Y es que tenía miles de vacas por ahí!! (y yo me volvía a acordar de las navarricas que no habían probado el asado...).

AL día siguiente, fui avanzando poquito a poco, de pueblo en pueblo... hasta que un camión me subió. Bueno, mejor dicho eran dos, y yo era el mochilero cebador, ya que iba cambiando de camión en camión para cebar mate!!! y así avancé unos 700 kms... todos dentro de la misma provincia, Buenos Aires.

LLegué a 9 de Julio, que es un pueblo, y ahí dormí, al día siguiente, sin problemas hasta Rosario, o mejor dicho, Granadero Baigorria, lugar del encuentro.
Allí llegué el miércoles a la tarde, y ya estaban los primeros, Vir, Fer y Ale. Para cenar... carne!!! que yo llegaba con hambre!!! Y ahí empezó la joda, porque se me ocurrió llevar una caja de chocolate desde Bariloche, que por el camino, debido al calor y a tantos días, llegó vacía. Bueno, en realidad salió vacía, pero bastó comenzar la broma... para que se convirtiera en una manera de cargarme.

Y así empezaron 4 días de paraíso, donde hubo tormentas, cuartetos, cumbias, pizzas, guisos, excursiones, fogatas, guitarreadas... y todo con muy buena onda, y eso que estábamos más de 60 personas. Nuevamente, uno se siente como en casa, e incluso mejor aún. Dentro de una comuna, donde todo es de todos, donde jamás hay una mala palabra o algún gesto feo. Donde siempre hay alguien dispuesto a cebarte un mate, o a abrirte una botella de vino, cuando no es una damajuana. Donde siempre hay alguien dispuesto a darte un abrazo en el momento que te ve "demasiado" pensativo, donde... siempre hay algo positivo para compartir. Lo negativo, se tira al fuego.

Qué decir del reencuentro, gente ya conocida por las rutas.

- Carlos, con quien nada más bajar del avión ya se escapó del trabajo para darme la bienvenida y tomarnos unas cervezas.

- Guada, que me acogió en su casa de Mar del Plata, sin saber quien era, y su familia me dió todo y más, siendo difícil marcharse de ahí.

- Juan Cruz, que aparecí un día en Tandil y me paró en la plaza a preguntarme si precisaba de algo... y ahora me quiere comprar la carpa.

- Los hermanos Pereyra, que me ofrecieron su casa en Luján, así como me regalaron mi primer y hasta momento único mate.

- Lore, que siempre estuvo presente en Rosario cuando la necesité junto a Luis.

- Qué decir de los San Nicoleños, Fer y Colo, dos grandísimos amigos... inolvidables. Así como Vicky, Tero, Fabian, Vir, Jorge, y una larga lista que sería imposible de escribir acá.

Y a todos ellos, habría que sumar mucha gente que conocí en este lugar, Ceci, Maguita, Ale, José (que con sus 50 años sigue viajando a dedo por latinoamérica), Joakin, Regina, Xiomara, el Bandido Chileno, ... nuevamente imposible citarlos a todos estos grandes amigos.

Viaje de vuelta, Rosario a El Bolsón

Y llegó el domingo, tras 4 días en los que fui a descansar y las horas totales de sueño no sumaban dos dígitos. Y Fabian y Regina, que me ofrecieron un lugar en su auto, donde ya viajaban Vicky (a la que le enseñé la Esku Dantza) y Agus. Es decir, 4 personas con sus respectivas mochilas... y el Jotas y su mochilón. Más dificil imposible. Por delante, unos 800 kms. hasta Bahía Blanca.

Fue un viaje duro, debido a que llevabamos la mochila sobre las piernas, y el pequeño sitio para tanta gente. Pero las paradas para echar gas así como para tomar algo, facilitaron el que llegaramos enteritos y animados. Por no decir la música. Jamás pensé que llegaría a Argentina y viajaría en un auto argentino, cantando todos la Polla Records. Algo que no he conseguido con mis amigos de toda la vida, lo conseguí, sin quererlo con mis amigos argentinos. En fin.

Y así llegamos a Bahía Blanca, donde ni cenar... me fui a dormir. Al día siguiente, Regina me despertó a las 8 para decirme que tenía un bus a la 1 hacia mi siguiente destino, Viedma, donde tomaría el tren. Me quedé dormido, pero por suerte a las 11 me levanté. Duchita, y me fui de casa de Fabian y Regina, sin poder despedirme porque no estaban... y conseguí llegar a la terminal, sin perderme. Era facil... supongo!!!

Nueva alegría, no se por qué, me metieron en un coche semi-cama, que son de esos que tienen sofás super grandes y reclinables y recómodos. Increible, el autobús más cómodo en el que he viajado en mi vida. Y obvio, las 4 horas de viaje, me dormí.

En Viedma, compré el pasaje, y me monté en el tren... y a dormir. Aunque difícil, ya que el tren iba a tope, con gente de pie... en fin. Esta vez no pasé tanto frío, sería por la gente?? O porque funcionaba la calefacción?? Pero esta vez mi destino no era volver a Bariloche.

De Ing. Jacobacci a el Bolsón

Mirando en el mapa, había visto que una ruta, de ripio, unía Jacobacci con el Bolsón. Difícil? Sí, pero más linda y entretenida seguro. Así que me bajé en esa parada a las 7 de la mañana. Obvio, que estaba de noche. Desayuno... y cuando sale el sol veo la cruda realidad: la nada.

No había nada alrededor. La ruta... desoladora, pero en fin. Si hay ruta, algún auto pasará, no? Y pasó uno, a la hora y pico de estar pasando frío. Y paró. Pero donde me voy a meter? Era un Falcon colorado, con todo cosas en los asientos de atrás, y con copiloto y piloto. "Tirála ahí, no más, y subí!" Y ya eramos un piloto y dos copilotos.

Todo bien, rápido, viajando en medio de la nada, me iban a llevar 100 kilómetros de los 300 que tenía que recorrer. En estas... que paran... "no, no es nada, solo para echarle agua y aceite porque pierde". amm, bueno, está bien!!!

Más adelante... se dicen.. "ché, oiste eso??" "Creo que fue el amortiguador", y acertó. Y ahí estuvimos, una hora, bajo el frío soltando, atornillando, e intentándolo poner a punto. Obvio que durante esa hora no pasó nadie... ¿Quién iba pasar por ahí? Pero aprendí como arreglar un amortiguador, y eso es lo que vale, no? Estábamos cerca de su destino, cuando se volvió a romper... pero decidieron seguir hasta el pueblo. Por mí mejor.

Y allí me dejaron, en el cruce, en medio de la nada, donde no hay más que tierra. Y empezó el aire, y el frío, y más frío... Fue primera vez en el viaje que empleé tanta ropa para abrigarme. Remera térmica, remera, buzo, polar y el impermeable; además de gorro de lana, guantes y buffff. y seguía sin pasar
ningún auto.

No se si por frío, o por moverme, o por ir buscando un lugar para montar la carpa, comencé a andar, aun a sabiendas de que no había ningún pueblo en 100 kms. El objetivo era llegar a unos árboles que veía. Normalmente, donde hay árboles hay alguna casa. Y llegué (seguían sin pasar autos). La casa estaba vacía, y la pared... la había tirado el viento. Vaya, si el viento hace eso con la pared... que hará con mi carpa?? Estaba pensando la respuesta cuando ví una 4x4 que se acercaba. Hice que parara sí o sí... y obvio, accedió a llevarme al ver mi desesperación. Y que buen viaje... calefacción, rápido, un tipo recopado... y me llevó hasta Ñorquinco, 80 kms más!!! De ahí, justo pasó un auto en 5 minutos, así que no me dió tiempo a sentir el frío. Destino: El Maitén.

En El Maitén, me puse a la salida. Esta podía ser mi última parada antes del Bolsón... del que estaba a tan solo 100 kms. Nos separaba una cordillerita. Una cordillerita... de la que salían unas amenazantes nubes. Y es que, al otro lado de la cordillerita, llueve y todo es verde. Acá todo es amarillo y seco, porque no llueve... de momento. Anocheció y entre el aire y el comienzo de la lluvia había que buscar un techo para dormir. La carpa era un riesgo; y más ponerla debajo del puente, sobre el río seco que tenía bajo mis pies. Así que recurrí a lo de siempre: la iglesia.

Y resultó, que el cura era de Aragón, Teruel más exactamente. Y es que.. Teruel existe. Y me dijo que normalmente mandaban a la gente a los bomberos... pero bueno, que pasara adelante. Y me dio, una casita, con colchón, calefacción, cocina, y baño con agua caliente. Él vivía en otra casita!!! Y me dijo que al día siguiente el madrugaba a la 5 de la mañana, pero que yo cuando me fuera dejara la puerta cerrada (aun sin llave) y ya está!! En fin, solo faltó el asado!!! O un buen jamón de Teruel.... jejeje!!!

Menos mal que me alojé bajo techo, la tormenta de la noche fue increible. Yo que tenía tejada, notaba como el agua golpeaba bruscamente a éste... pero bueno, yo estaba calentito, y limpio!! jeje A las 7 me levanté, y así, tras ese gran madrugón, a las 7.30 tomé el colectivo, que me llevó hasta mi destino: EL BOLSÓN.

Siento lo extenso del capítulo, pero...

domingo, abril 09, 2006

Bariloche, capital de los lagos del sur

1 y 2. Plaza Centro Cívico Bariloche. 3. Catedral. Uno, viajando por Argentina oye muchísimo el nombre de San Carlos de Bariloche. La razón es que es un centro turístico muy importante con una gran infraestructura. En invierno tiene centros de ski importantes, y en verano, su maravilloso entorno le hace un destino atractivo: montañas, lagos, ... en fin, naturaleza, todo aquello que busca la persona que vive en Buenos Aires entre casas y humos. Pero aparte de esto, también es un destino más que típico para los viajes de egresados. Cuando los chicos acaban la secundaria, se van de viaje a Bariloche: a hacer rafting, cabalgatas, caminatas, esquiar,... y salir de fiesta. No es nada barato en comparación, ya que les cuesta en torno a 1000 pesos. En proporción, fue mucho más económico para mi irme a Cuba que para ellos irse a Bariloche; pero bueno.
Como he dicho, las dos cosas que se pueden hacer en Bariloche estos días son caminar y tener un contacto directo con la naturaleza, y/o salir. Bueno, y esas fueron mis pautas durante la semana que pasé por acá.
Tras acomodarme en un albergue, recorrí el centro de esta ciudad. Una arquitectura muy peculiar, con edificios que no pueden superar una determinada altura para no impactar con el entorno, y siempre con el inmenso lago Nahuel Huapi de fondo. Dicen que es un paisaje como el de Suiza, yo todavía no he estado en Suiza, pero... no se si los chocolates suizos son como estos!!! jaja
Lo que uno puede encontrar en Argentina. Caminé mucho, recorrí lugares de película, casas con un puerto a orillas del lago y con grandes terrenos cuyos precios para comprarlo es más que asequible viniendo con euros (con lo que pagas en españa para la entrada de un piso, acá te comprás una casa enooorme!). También encontré lo que jamás imaginé que encontraría en Argentina. Os doy mil oportunidades a cada uno y seguro que nadie lo acierta: un puente romano. En fin... Y caminando caminando, llegué a Colonia Suiza. Es el primer pueblo que se fundó por la zona, con colonos suizos, que al parecer eligieron este lugar porque se sentían como en casa. Si ellos lo dicen...
1 y 2. Desde Cerro Lopez. 3. Ventisquero negro. 4.Cerro Tronador. Y para caminar por acá, hay miles de sendas para hacer trecking, miles de montañas para subir... y miles de sitios para gastar plata. Entre lo que recorrí, me quedo con un cerro cercano a la ciudad, el cerro Lopez, desde el que las vistas del lago y los alrededores te daban ganas de no bajar, a pesar del gélido frío proveniente de las cimas nevadas. Y otro lugar que visité fué el Cerro Tronador. Éste, es el más alto del lugar, y se llama así por el ruido que hacen los continuos aludes de nieve que se suceden en sus laderas. Y no es para menos... tenía muchísima nieve acumulada encima, y eso que recién acabó el verano!! El ruido, lo pude comprobar también, aunque no vi el desplome de nieve. Lo que sí que ví, es un lugar que está ahí mismo que se llama el Ventisquero Negro, que no es otra cosa más que un Glaciar que tiene la capa superior negra por la tierra, arena, piedras que se van depositando encima. Un poquito de frío, pero nuevamente una se queda medio tonto escuchando moverse al hielo entre crujidos.
Desde mi cama. Y bueno, como mi rodilla no estaba para mucho y tenía que hacer tiempo hasta el domingo, me dediqué a hacer algo que tenía ganas de hacer: salir de joda. Tanta naturaleza, tanto caminar, tanto camping... bueno, uno de vez en cuando necesita salir, no? Y para eso Bariloche tiene opciones. Al ser una ciudad muy turística, siempre hay gente para salir, el problema es que la mayoría son extranjeros. ¿Por qué un problema? Porque mi inglés no es tan fluido como quisiera (aunque va mejorando), y sobre todo porque los precios se adaptan a ellos. Digamos que se ponen precios "a la europea", resultando realmente caro el salir una noche de fiesta. Pero bueno, mi cuerpo me pedía... y le tuve que dar. Esto me dió opción a ver amanecer sobre el lago... desde mi habitación; porque sí, cosas de la vida, acabé en un albergue, que me dieron una habitación para mí solito, con vistas al lago y por el mismo precio que una compartida. Perfecto!!!
A todo esto, uno no deja de sorprenderse. Estamos en abril, y se comienza a felicitar las pascuas para semana santa, así como a comenzar toda la dinámica consumista. Acá en concreto en torno a los huevos de pascua (de chocolate, enormes, riquísimos, ... en fin, que se me va la cabeza!!). Pero lo que más me sorprende, es que estando en abril, uno todavía se encuentra lugares con carteles de "Feliz Navidad", árboles con los adornos navideños... Y uno no sabe a que se debe!!! No sabe si es por dejadez, por vagancia... o como acá la navidad es en verano, dejan los adornos también para el invierno, que queda como más acogedor así con nieve y tal... no se, pero no me dejan de sorprender!!
Y cosas de la vida, uno se da cuenta lo pequeño que es el mundo. Estuve con un chico de Buenos Aires, también mochilero que se había venido por acá a pasar unos días, y había decidido ponerse a trabajar! (Ese alejandrooooo!!!) También estuve con un valenciano, de Algemesí y que vive en Cullera (lugar que unas cuantas veces ya he estado con la familia); y lo más impactante fue el sábado. Por medio de un amigo de Tafalla, 2 chicas que andaban viajando por acá habían contactado conmigo, y por casualidad, justo llegaban el sábado a Bariloche. Así que quedamos. Y resulta que la amiga de ésta la conocía de Huarte (Marta y Eva!!!)...
En fin, el mundo es redondo y da vueltas, dicen.

martes, abril 04, 2006

Ruta de los 7 Lagos

La famosa ruta de los 7 Lagos, no llegan a 200 kms; y haciéndola de norte a sur empieza en San Martín de los Andes, y finaliza en Villa la Angostura y Bariloche, ya en el lago Nahuel Huapi. En esta ruta, la RN231, hay tramos de ripio que le dan todavía mayor belleza al entorno. Creado por la erosión glaciar, es un paisaje idílico,entre bosques, lagos, montañas con sus cerros nevados... son innumerables la cantidad de maravillas naturales de las que uno puede disfrutar al hacer este recorrido; de ahí la importancia natural de esta "Ruta de los Lagos". En realidad, solo hay en contacto con la ruta 7, pero cerca, a pocos kilómetros hay más... así que son LOS LAGOS.
Empecé en San Martín de los Andes, donde no estuve mucho tiempo; y es que un día es suficiente para darse cuenta de lo caro que es. Aproveché para disfrutar de las anchas calles, del lago Lácar y sus playas, y sobre todo, a disfrutar de su arquitectura. Casas con la parte baja de de piedra de voladura, más arriba madera, para acabar con tejados angulados para que no se amontone la nieve sobre ellos. Muy lindas todas las casas (o casi todas...). También visité el Museo de los Primeros Pobladores, donde Omar, un gran guía que me explicó la historia de la zona. Los Tehuelches, los Mapuches, ... y la polémica. Si los mapuches son chilenos, y estas tierras eran mapuches,y encima los lagos de acá desembocan en el pacífico por Chile...por qué es Argentina?? Bueno, esa es una de las razones de la fundación de San Martín de los Andes en 1898, el decir los argentinos acá estamos y esto es nuestro, y para más inri, pusieron el nombre del libertador a la ciudad.
Continué hacia el sur, y a 15 kms me encontré con una curiosidad,el arroyo Partido, que es tal que en cierto momento se divide en dos, pasando uno a desembocar al pacífico y la otra rama al atlántico. La verdad, muy raro!!
1.Imagen ya típica, acampando a orillas de un lago. 2. Cascada Vullinanco. 3. Lago Falkner. Cóntinué, pasando por la cascada Vullinanco hasta los lagos Villarino y Falkner, donde acampé. Increíbles paisajes, sobre todo al atardecer. Ahí comprobé que la fobia de los jabalíes continúa, y hasta un gato que pisó unas ramas me hizo levantarme de la fogata sobresaltado. A esto, hay que unirle los caballos comiendo pasto al lado, el ruido de las cercanas vacas bañándose en el lago, y los berridos de los ciervos que retumbaban en todo el valle (además siempre respondía otro ciervo). A esto hay que sumarle un búho que se unió a la fiesta. En fin, que cuando apagué la fogata, rapidito a la carpa y a aislarme del exterior.
Villa Traful y Lago Traful. Al día siguiente, me levanté temprano, rodeado de una densa nieba. Sí, madrugué!! (8:30). Qué frío!! En fín, pasó el bus, y fuí a Villa Traful, una aldea de 300 habitantes a orillas del lago Traful que se define a sí misma como la típica aldea de montaña. El camino para llegar, de ripio, era muy lindo; entre bosques, ondulado y con alguna que otra salida a orilla del lindo lago. Acampé cerca de él, y fui al mirador. Sin palabras, que vista!! Hermosísísísísímo!!!!
Imágenes del Lago Traful. Por el pueblo no hice mucho, a excepción de visitar un par de cascadas y una fábrica de chocolate, a la que le dí buena cuenta. También conocí la "Chaqueta Amarilla", que es como una abeja, pero más grande y carnívora. No pica, te muerde!! y dicen que afecta al sistema respiratorio... lo que me faltaba! Dicen que antes había muchos tábanos, y para contrarrestarlos, trajeron a estos insectos. Desaparecieron los tábanos, pero se quedaron ellos... lo cual me recuerda ese dicho..."es peor el remedio que la enfermedad".
Para cenar, en la fogata, me hice unas tostadas de ajo, recordando tiempos chicos. No me salieron como a mi padre, pero lles dí muuuuy buena cuenta. Acabé,como viene siendo costumbre, disfrutando de un lindo cielo estrellado, atravesado por alguna que otra estrella fugaz y por varios satélites, y es que "el gran hermano vigila". Oí los ciervos. A dormir.
Al día siguiente, continué el recorrido de los Lagos, llegando a Villa La Angostura, aunque es dificil enterrse de cuando uno llega. ¿Por qué? Porque el pueblo es extenso, y la ruta quel o atraviesa va entre bosques, que impiden ver si hay casas o no hasta que llegás al mismísimo centro. un pueblito muy apacible, a orillas del lago... y con mansiones de película. La verdad, muy lindo!!
1.Lago Nahuel Huapi desde Cerro Belvedere. 2. Río Correntoso. Ahí conocí el que dicen que es uno de los ríos más cortos del mundo, el río Correntoso. Hay quien dice que son solo 100 metros, otros dicen 132, y otros que casi 300. No se, pero el puente que lo cruza es más largo que el propio río. Este río une el Lago Correntoso, con el gran Lago Nahuel Huapi, qu ees el último de la ruta de los 7 lagos. (Significa "Isla del Jaguar".
Muchas cosas para ver en Villa La Angostura, y apra recorrer. Cerro Belvedere y sus lindas vistas, la cascada Inacayal (en honor a un cacique Mapuche), el centro histórico, la laguna verde y su entorno, y la Península de Quetrihué, que es lo más importante. Ahí se encuentra el Parque Nacional Arrayanes.
Para llegar, pasás un istmo muy estrecho, que no tendrá más de 40 metros de ancho, pudiendo disfrutar a un lado la bahía mansa y al otro de la bahía brava. Antes de entrar al parque subí a unos miradores, que se tardaba 1 hora y pico... y menos mal, porque esas cuestas luego no las hubiera subido. Valió la pena, ya que la vista era fenomenal de ambas bahías, y el tiempo acompañaba. Mis rodillas... ya se empezaban a quejar.
Luego, tras pagar la correspondiente entrada al Parque de los Arrayanes, abonando mis 3 pesos como estudiante de Derecho de Intercambio, comencé a caminar los 12 kms que hay hasta el bosque en sí mismo. Se podía ir en catamarán (muy caro), o en bici... (que gran idea hubiera sido...), pero no, yo fui caminando.
Bosque Arrayanes. LLegué, cansado pero llegué... tras caminar por un lindo camino entre bosques, alguna lagunita, varias ondulaciones, y alguna que otra vaca que no se apartaba del camino. Y al llegar, pude disfrutar de los arrayanes, con ese lindo color de sus cortezas, que provocan una sensación visual cuanto menos curiosa. Ahí recorrí el circuito, que es sobre unas pasarelas de madera, para evitar pisar el suelo del bosque y dañar el humus del mismo. Y así...llegó el crucial momento. Había que volver... bufff, estaba muerto y 12 kms por delante.
Vamos allá. No podía ni con las tabas, y ahora no era mi maltrecha rodilla izquierda la que me molestaba, sino la derecha. QUizás al sobreproteger en anteriores caminatas mi rodilla izda., había sobrecargado en exceso la derecha; así que cambié la rodillera de lado, el bastón también, y a caminar. Me costó pero llegué, eso sí, a un ritmo... que daba pena. y camino a casa... pasé por una fábrica de chocolate que tenía ofertas, así que me compré 1/2 kg de chocolate. Me lo había ganado, no??
Y así fue, como al día siguiente viajé hasta donde estoy ahora, en Bariloche, capital de la nieve. Pero esos es otra historia...