-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

sábado, febrero 24, 2007

El mejor café de Chile, en Alto del Carmen

Todavía retumbaban en mis oidos las canciones de Piperrak, un grupo Punk de mi tierra, que yo pensaba lo justo se oía en las regiones colindantes (y era mucho decir). Pero resultó que era conocido por Andrés, en un pueblo metido en la montaña, donde no hay ni teléfono, ni internet, ... Una gran alegría!!!

En Coquimbo, me alojé en casa de Yenni y su madre, en la que también paraba esos días su primo Germán. Coquimbo, es el puerto de la capital de la región, La Serena; y ambas son grandes ciudades. Apenas les separan 15 kms, unidos por playas, discotecas y un casino.

Como atractivos de Coquimbo, el principal fue siempre su Barrio Inglés, con bellas construcciones, llenas de carrete nocturno. Pero ultimamente, ha abierto sus miras turísticas con nos nuevas construcciones. Y este barrio, se encuentra atravesado por la calle principal de la ciudad: Aldunate. Sí, cosas de la vida. Aunque nadie me ha sabido explicar quien fue realmente, creo que descubrí que fué un importante ingeniero que trabajó por la zona.

Por un lado está la Cruz del Tercer Milenio. Una cruz de 93 metros de altura, que se ve desde toda la bahía y que pretende ser un homenaje al Cristianismo. Pero como la idea es demostrar que Coquimbo es una ciudad variada y acogedora, se ha construído tambien un Centro Cultural Mohamed VI, que es una mezquita hermosísima en lo alto de un cerro. Al parecer, también se está preparando la construcción de una sinagoga. Lo próximo... será un templo budista???

Todo esto lo conocimos paseando por la ciudad con el coche de Yenni, un escarabajo descapotable que era buenísimo!!! AUnque eso sí, si hacía mucho sol, te morías de calor; y si salías de noche en el auto, te morías de frío; pero era buenísimo!!! Y con él también fuimos a visitar la playa de la Herradura, cercana a la ciudad.

Sin embargo, llegó el domingo, y ocurrió algo a lo que no estoy acostumbrado. Sí estoy acostumbrado a despedir gente, pero nunca es porque los otros se van y yo me quedo!!! Así pasó. Se fué Germán, luego se fue Yenni, y luego su amiga Carolina; y yo ahí me quedé un día más.

Este día de más lo aproveché para conocer La Serena, una ciudad con muchos edificios coloniales. Fue la segunda ciudad fundada de Chile, y ahora se disputa con Viña del Mar el ser el balneario más concurrido durante el verano; lo que significa sol, carrete y playa todos los días. De destacar, aparte de sus iglesias y su plaza, el mercado de la Recova, con sus arcos.

Y así, el lunes a la tarde, aprovechando que el hermano de Yenni y viajaba hacia el norte, me llevaron a Vallenar, donde me alojé esa noche en casa de Germán, su primo. La ciudad de Vallenar, no tiene mucho para ver. Es una ciudad pobre, con mucho desempleo, y que miran de reojo lo que ocurre valle arriba para ver si hay trabajo.

Pero qué es lo que ocurre valle arriba?? Se llama PascuaLama, y es un proyecto minero por el cual van a construir una macromina para extraer oro, que va desde Argentina hasta Chile, para lo cual dicen que van a mover un glaciar (si es que no se derrite antes). Este proyecto anda lleno de polémica, con muchos temas de sobornos, denuncias de contaminación, ... Y bueno, yo me fuí valle arriba, llegando a Alto del Carmen.

En este pequeño pueblo, al que llegaron los primeros religiosos españoles en el 1660, se divide en dos el valle. Por un lado el valle del Tránsito, antiguo bastión indígena, y que fue conocido como el Valle de los Naturales; y por el otro lado, el valle del Carmen, conocido como el valle de los Españoles. Conociendo el valle, avancé hasta Crucecitas, donde esperé bajo una pequeñita sombra a que alguien me llevara. Así estaba, cuando unos trabajadores, me invitaron a comer cazuela con ellos. Riquísimo, y la uva (típico del valle), de postre, fenomenal!!! Hablando con ellos, me enteré que en la iglesia de Alto del Carmen, había un cura español, así que lo visitaría.

Al atardecer fuí a visitarlo, y charlamos, y tomamos té... y me invitó a quedarme. Perfecto!!! Ducha con agua caliente, por fin, y comida caliente!!! Eso sí, al ser miércoles de ceniza, y tener que celebrar misa, me pareció descortés no ir a misa, así que fuí. Y fué típica misa de pueblo, en la que la gente participa, en la que el cura va a la puerta a despedirse de todos, ... como antes!! Y la iglesia de Alto del Carmen, está decorada en su torre con un graffiti que hace alusión a la polémica de Pascua Lama. Tal y como me dijo el cura, ellos como iglesia se tenían que posicionar, y como son partidarios de la vida, decidieron ponerse en contra de Pascua Lama, porque el dinero no de la vida, pero el agua que se contaminaría, sí. Eso le ha traído muchos problemas, los cuales me estuvo contando durante la noche. Pero no solo eso, al encontrarse con un coterráneo, empezamos a hablar de costumbres y alimentos. Primero fué el jamón serrano... y sacó sus últimas dos lonchas de jamón serrano... INCREÍBLES!!!. Luego fué el aceite de oliva... y comimos pan untado con aceite de oliva.... INCREÍBLE!!!. Y finalmente, me ofreció tomar un buen café... acá en Chile, un café es agua hervida, y nescafé; pero él tenía café en grano, y una máquina para prepararlos... INCREÍBLE!!!! y me dijo, ya sabes para tomar un buen café en Chile, tienes que ir a Alto del Carmen, donde también sea dicho, está la destilería de uno de los mejores piscos (para mi gusto) del país, "Alto del Carmen", y un poco más arriba en el valle "Horcón Quemado". Pero me quedo con el café de grano.

Al día siguiente, desayuno, y viajando rápidamente en cajones de camionetas, llegué tras pasar por Freirina a Huasco, puerto costero, lleno de Pelícanos, con una bonita playa, y una iglesia que tiene forma de barco. El pueblo no tenía mucho más para ofrecerme, así que decidí viajar hacia Copiapó, donde mi amigo Bandido Claudio me esperaba.

El viaje, rápido en un auto, fue espectacular. Rodeado de la nada, puro desierto, dunas, ... nada. Rectas, sol, ... nada!!! Perdí mi celular chileno en el viaje, pero llegué a Copiapó, donde Bandido y sus vecinos, Carlos y Alberto, me recibieron de maravilla.

¿Cómo me recibieron? Pues con un asado el viernes a la noche, en la que celebrábamos mi llegada, mi cumpleaños y que a Carlos le habían despedido. Muchas cosas para celebrar, y un asado, que hecho en dos tiempos, lo degustamos hasta saturarnos.

domingo, febrero 11, 2007

Buscando Ovnis

"Una tajadura heróica en la masa montañosa, pero tan breve, que aquello no es sino un torrente con dos orillas verdes. Y esto tan pequeño, puede llegar a amarse como lo perfecto". G. Mistral.

La IV región de Chile es conocida por su capital La Serena, que se ha convertido en el segundo balneario más visitado del país, tras Viña del Mar. Pero no solo eso, quizás más importante todavía es "El Valle", con el que todo el mundo entiende "el valle del Elqui". Éste lugar tiene montes áridos, valles verdes, y fábricas de Pisco; y además, unos cielos que dicen son los mejores del mundo para observar el universo gracias a su pureza y a su escasísima nubosidad anual, razón por la que hay varios observatorios internacionales. En cuanto a lo cultural, en este valle nació Gabriela Mistral, premio Nobel de literatura. Y si fuera poco todo esto para visitar la región, además son incontables las historias de gente que ha visto ovnis por el lugar, y que definen el lugar como un centro de energías. Así que aquí vine.

Pero no fue fácil, ya que tras salir de Limache, fui poquito a poco viajando hacia el norte por la Panamericana. Así llegué a Los Vilos, un pueblo del que no se sabe si su nombre viene del corsario Lord Willow que naufragó frente a sus costas, o del vocablo local "vilú", que significa serpiente, muy abundante en el lugar).

Ahí estuve un buen rato haciendo dedo, observanto mi alrededor y maravillado por lo que puede cambiar el paisaje dentro de un mismo país. Recuerdo los bosque del sur, y la famosa frase de Neruda "Quien no conoce los bosques de la Patagonia Chilena no conoce este planeta". Y ahora, me encontraba en un entorno árido, en el que una sombra o una zona verde es algo dificil de encontrar.

Ya estaba mirando a mi alrededor para acampar, cuando un auto me paró. El dueño, lo había comprado ese mismo día en Santiago, y viajaba hacia La Serena, asi que de de estreno. AL conductor fué inútil intentar convencerle de que es bueno rodarlo, y no ir a 160km/h el primer día... pero bueno. Llegué, obviamente, rápido al cruce en el que dormiría junto a una estación de servicio.

Al día siguiente, viajé en un coche que todavía no estaba ni estrenado, ya que el conductor era el dueño de una automotriz y llevaba el coche a su comprador. Parece que estaba de suerte al viajar en autos nuevos!! Me dejó en la entrada del camino que va a Valle del Encanto, mi objetivo. Eran 4 kms, que los hice en el coche de un arqueólogo (para qué caminar si pasan coches!!!!).

Este valle verde, en un entorno tan árido, parece realmente encantado, y así parece lo pensaron también los antiguos pobladores hace más de 4000 años. Éstos adornaron el valle con pictografías, petroglifos y piedras tácitas. Cada piedra era un tesoro por descubrir, aunque dependía mucho de sol; y yo, con un arqueólogo fanático del tema a mis servicios!!! A veces, como no se ven muy bien, y están bastante mal conservada, uno no sabe si ve un pictograma o una mancha en la piedra. Además, el paso de los años, no ha ayudado....

Y como el Valle Encantado no tenía mucho más, me lancé a la aventura de intentar llegar al Monumento Nacional Pichasca, que es un bosque petrificado. Llegué rápido, viajando como más me gusta, en el cajón de una camioneta, con el aire golpeándome la cara, y disfrutando del paisaje sin un vidrio de por medio. Y sí, también bajo un sol de justicia.

El bosque, tenía sus cosas, pero no era tan espectacular como esperaba. Quizás por todas las piezas que fueron robadas hace años. Un tipo del pueblo me contaba como antes iba con su mula al bosque, se llevaba unas cuantas piezas, y luego las cambiaba por unos pantalones y unas zapatillas. Lo más bonito para mí, fue el ealero en el que antiguamente vivían los pobladores, y que más tarde fue utilizado por los pastores como refugio en sus traslados de rebaños, principalmente cabras, las cuales -todo sea dicho- están recontradelgadas!!!

El paisaje en este valle del río Hurtado, es peculiar. Sus laderas de arena, áridas, seca, ... y el valle verde, y sembrado, que se convierte en su única fuente de ingresos.

Costó salir. Tras dormir en el campo de fútbol del pueblo, bajo un cielo con incontables estrellas, me puse a hacer dedo a las 9 de la mañana. En todo el día pasaron 5 autos, que llevaban en total más de 30 personas... Finalmente, un auto, a las 19.15 tenía lugar para llevarme a mi lugar de destino, Vicuña.

Llegué de noche a la ciudad que vió nacer a Gabriela Mistral, y tras acampar en el jardín de un hospedaje, mis nuevos vecinos me convidaron a la cena. En esta ciudad estuve 3 noches, una de las cuales aproveché para visitar el Observatorio Astronómico Mamalluca. Y es que, dicen que acá están los mejores cielos para observar las estrellas; esa es la razón de que haya numerosos observatorios astronómicos de agencias europeas y norteamericanas en los diversos cerros del valle. Algunas visitas más, como al museo de Gabriela Mistral, y a la Planta Pisquera Capel. Para acabar mi estancia en Vicuña, el domingo, hubo fiesta de música con agua. La música, obvio, reggeaton.

El lunes, viajé hacia valle adentro. Pasé por Monte Grande, donde están los restos de la Premio Nobel, para en este mismo punto tomar el desvío por el valle de Cochiguaz. Un valle místico, con numerosos centros naturistas y de retiro espiritual. SIn un pueblo como tal. Yo andaba buscando eso, tranquilidad. Pero, producto del progreso humano, no encontré ningún lugar para acampar cerca del río. Todo privatizado con cercas. Y no era cuestión de acampar apartado del río, donde no hay agua, ni sombra, ni... Como ejemplo del misticismo del valle, el nombre de la proveeduría y almacén del valle: alma-zen.

No me convención, y volví a Monte Grande para seguir hacia el otro valle, a la ciudad más grande del valle: Pisco Elqui. Antes se llamaba La Unión, pero para promocionar la bebida típica de Chile, y producida en el valle, se cambió el nombre a Pisco Elqui. No hay mucho que ver y hacer... a no ser que sea carretear. Y es que los masificados campings, con gente por todos los lados, eran un rebosadero de gente jóven buscando fiesta. Andaba buscando tranquilidad, así que al día siguiente seguí camino.

Seguí por este valle hasta el final, parándome al final en Horcón. Un pueblito, en el que sobre todo hay artesanos. Enclavado en un valle entre altos cerros, bajo el sol, y donde por fin encontré un lugar para acampar junto al río, y sin pagar. Y la onda del lugar era bárbara... Con dos buenos amigos, que trabajan en un comercio, "La Capilla", pasaba el día entero. Sin hacer mucho, más que descansar, y comer... y poco más. Pero el calor tampoco ayudaba. Así que así pasaron los días, con mis amigos Andrés (el alto), y el Gran Andrés (el rey de los bongos).

Me hubiera quedado un par de semanas más ahí aislado del mundo, pero finalmente llegó el momento de volver a la civilización, más concretamente, a Coquimbo, donde la Yenni y su madre me esperaban con la puerta de su casa abierta.

Nuevamente, costó llegar pero llegué. Y para irme del valle de Alcohuaz, lo hice como más me gusta, viajando en el cajón de una camioneta, viendo el paisaje en su máxima amplitud, despidiéndome de él como quien parte en un barco de un puerto. Y me fui... sin ver ovnis, pero con unos extraños 8 puntos marrones en el brazo que no se que son: no son picaduras, no son manchas, no son... qué son??

Ah, y sobre el misticismo del valle, una cosa más. Todos dicen, "yo no creo en estas cosas", pero acto seguido te cuentan "algo extraño" que les pasó...

miércoles, febrero 07, 2007

Mansiones entre rascacielos en Viña del Mar

Punta del Este en Uruguay, Mar del Plata en Argentina, las Baleares en España.... y en Chile, Viña del Mar. Si alguno piensa cual es la playa a la que va la jet-set, le vienen esos lugares a la mente, así que yo, que me incluyo en la jet-set, decidí ir a Viña del Mar, además, me venía de camino.

Me alojé en casa de Luciano, ariqueño hasta la médula, una persona con una vitalidad increíble, que como él dice, es combatiente anfibio, ya que aguanta tanto de día como de noche, sin verle ni un solo bostezo. Por suerte, yo dormía algo más cuando el iba a trabajar, si no... no se como hubiera acabado.

Viña del Mar, también llamada como Ciudad jardín por sus espacios verdes en una ciudad un tanto curiosa. En teoría, cuando la gente va a un lugar con playa, busca sol, buen tiempo, y aguas para bañarse. Pues bien, en Viña del Mar, lo normal es que amanezca nublado. Además, tampoco hace tanto calor como para bañarse. Pero es que además, en sus playas es normal ver carteles que advierten que esa playa no es apta para el baño... pero la gente se baña igual.

Como lugar turístico que es, los precios también suben, así que había que andar con cuidado de que no te robaran en los comercios.... ni en la calle, dado que hay mucha gente por ahí. Y es que, yo que huía de Santiago, acabé en Viña del Mar, lugar al que van muchos santiaguinos y muchíchíchíchíchísimos argentinos, y eso que en estos años, el cambio no les favorece, pero vienen igual. Aparte, como dije, vienen muchos famosos, modelos, .... está bien!! Y la mayoría se juntan en el casino, que es el que aparece en la foto junto a la playa, el cual tiene Hotel, restaurants, cabarets, .... aparte del casino en sí mismo.

Viña, también es conocida por el Festival Internacional de Música,que se celebra la semana que viene, y para el cual hay un gran parque, la Quinta Vergara, creada por los fundadores de la ciudad. Pero en ese parque, hay un gran anfiteatro, que yo pensaba iba a ser construído al estilo romano. Iluso!!!!!! Parecía más una cancha de Beisbol de EEUU que un anfiteatro. Las entradas para los espectáculos, por las nubes, así que... chau!!!!

Los fundadores de Viña, soñaban con una ciudad de mansiones, jardines, tranquilas... y así se nota según en que barrio camine uno. Con lindos castillos, mansiones soberbias, jardines... la verdad que uno ve esas casas y se enamora de la ciudad.

Pero existe el otro lado de la moneda, y son los enormes edificios de apartamentos para el turista. Y como se ve en la foto, la combinación es espantosa. Una mansión, rodeada de edificios altísimos, en donde la gente se amontona para poder decir que pasó un verano en Viña del Mar. No entiendo de arquitectura ni de urbanismo, pero uno se queda desilusionado de la falta de un respeto a las antiguas edificaciones. No quiero decir orden, puesto que la contigua Valparaíso carece absolutamente de orden, y eso le da un encanto especial.

Y hablando de Valparaíso, una mañana desde la costa vimos humo que venía del centro de la Ciudad patrimonial, enterándonos al tiempo que hubo una trágica explosión, el mismo día en que un incendio mataba a 10 turistas en Punta Arenas...

Valparaíso está hacia el sur de Viña, pero hacia el norte hay una serie de playas y pueblitos para todos los gustos. Elitista como Concon, Reñaca (en donde acompañé a Max, una persona muy viajera y con la que aprendí mucho con sus charlas, a surfear), Quintero, Papudo, Horcón... Éste pueblo era curioso, ya que fue inicialmente una colonia hippie, y quedan restos de ellos. Con un olor a marihuana en casi todas las esquinas, con muchas artesanías, y con mucha gente no muy jóven, con su auténtico aspecto hippie. Muy muy muy curioso!!!! De echo, hubo un concierto en el que estuvimos, que es el de la foto. Las pintas de los músicos lo dice todo. Y no podía dejar de hablar de las empanadas de diferentes mariscos a la parmesana que me comí ahí.... mmmmm!!!!

Y seguí mi viaje, rumbo a Limache, a saludar a un amigo que vive ahí, y tras tomar energías, nuevamente a la ruta, dirección norte, con el sol apretando, y yo que me dirijo poquito a poco hacia el desierto más árido del mundo, el desierto de Atacama; pero para llegar ahí, todavía falta bastante.... Próximo destino, la IV región de Chile, zona turística en la costa, y de ovnis en la cordillera; y en el centro, producción de la bebida nacional junto al vino, el Pisco (que no se enfaden los peruanos).

viernes, febrero 02, 2007

Por costas vírgenes

Ya me había cansado de Santago y su ritmo de vida; un ritmo de vida en el que siempre hay atrasos, ruídos, peligros, gente, ... y eso que yo voy de "paseo". Tanta casa a mi alrededor, como se ve en las fotos, no me satisfacía, así que tras el asado con mis dos grandes amigos, Jimmy y Ricardo, salí hacia el sur en tren.

Llegué a Rancagua, ciudad famosa por un siio al que sometieron los españoles al as fuerzas del "libertador" O'Higgins, el cual acabó por abandonar la ciudad a la merced de los españoles para que éstos hicieran lo que quisieran. Cosas de la historia, años después le pusieron una placa de agradecimiento por "lo que había echo por la ciudad".¿?.

Mi intención era ir a visitar Sewell y la mina El Teniente. Esta mina, dicen que es la mina subterránea más grande del mundo, con más de 1.500 kms de galerías. Y Sewell, va para Patrimonio de la Humanidad; pero cuestiones burocráticas hacen que solo se pueda visitar en viaje organizado, a un precio desproporcionado.

Seguí camino hacia la costa, a un lugar que la madre de Ricardo me había recomendado, Bucalemu. Pero para ir, bajo el fuerte sol, hice unos 8 transbordos, y es que viajé de pueblo en pueblo. No digo que sea malo, todo lo contrario, ya que pasé por bellos lugares.

Y llegué a Bucalemu, donde conocidos de Ricardo y familia, me dejarían acampar en sus terrenos. Eran gente de pueblo, pescadores, curtidos por el trabajo, y con una forma de hablar tan cerrada que me dificultaba comprenderles. Pero no quitó para que las dos noches que estuve en el pueblo se esforzaran para darme todo tpo de comodidades: once y pisco nocturno incluídos. Además, pude ver un cometa que pasaba esos días por el cielo... Os diría el nombre pero vivo realmente incomunicado; de echo hace un par de días me enteré que habían matado a Saddam Hussein...

Tras disfrutar de este tranquilísimo pueblo costero, seguí ruta hacia el norte, siemjpre por la costa. Y en 23 kms en coche, llegué a Cahuil, donde comenzó mi viaje costero "a pie", porque así lo quería... sentirme libre hasta el extremo de caminar descalzo por la costa, con la mochila y acampar en donde quisiera.

Caminé unos 5 kms por la costa, y atrapado por el paisaje acampé ahí mismo, junto a unas rocas que me protegieran unp oco del viento. Justo en esa zona encontré mi nueva compañera de viaje, una estrella de mar. Hice una fogata, cena,... y a disfrutar del cielo, que estaba hermoso.

Seguí al día siguiente, y llegué enseguida a mi objetivo, Punta de Lobos. Ésta es una de las mecas para los surferos, así que yo, apostado en unas piedras, me quedé disfrutando todo el día de las piruetas que hacían. Al atardecer, seguí un poco más.... y acampé nuevamente en la inmensa playa, entre unas dunas.

Y así, el lunes, llegué a Pichilemu, donde un amigo me consiguió una rebaja en el camping y en el alquiler de equipo de surf. y qué decir de mi experiencia surfera... Como licenciado en Actividad Física, me encantan los deportes y pruebo todos, con mejor o peor resultado, pero en este caso... unas tremendas agujetas. Todavía me duele todo!!! Pero bueno, la sensación de estar de pie sobre una ola... eso es único!!!!

Pichilemu, fue un importante balneario, ya que se creó una linea de tren que uniera Santiago y esta localidad, para que la gente pudiera veranear en ella, razón por la que aun quedan restos de glamourosas casas. Ahora es un importante balneario, mantenido sobre todo gracias a la onda surfera y todo lo que rodea, como la fiesta nocturna. Como se ve en la foto, las normas anti-tabaco en Chile también son importantes.... Y si no que se lo pregunten a Don Miguel!!!

El miércoles decidí seguir viaje, con mi cuerpo todavía dolorido. El destino era Viña del Mar. Costó salir de Pichilemu, pero luego los viajes fueron rápidos, en coches con aire acondicionado que me salvaban del agobiante sol, e incluso con paradas a tomar "mote con huesillos".

Llegué así a Melipilla y su peaje, donde conseguí el dedo más rápido de mi vida. Todavía caminando para ponerme en un buen sitio, el primer coche que pasó, me paró; y eso que me dijo (como dcen la mayoría), que nunca lleva a nadie. Y no solo eso, sino que acabé quedándome en su casa a dormir, en el pueblo de Cartagena, junto su mujer colombiana y el hijo pequeño de ambos.

Al día siguiente, ya sí, llegué a viña, donde me esperaba Luciano con la mejor de sus sonrisas y su abrumadora energía que no se de donde la saca!! Además le dieron una buena nota en un examen, así que la primera noche en Viña, "tuvimos" que salir a celebrarlo!!! Todavía no se como se levantó a las 7 para ir al trabajo...