-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

domingo, abril 27, 2008

Vacaciones en Moscú y San Petersburgo, porque Rusia...es mucho decir

Llegó la última semana de Marzo, en la que un amigo de Pamplona llegó a visitarme coincidiendo con Semana Santa. Así que tocó hacer turismo con él. Edimburgo (de día y de noche), Glasgow (también turismo diurno y nocturno), St. Andrews (visitando la cuna del golf con su campo en medio del pueblo, su catedral en ruinas, ...), ... y para que se quejase mi amigo, le conseguí invitación gratuita al Castillo de Edimburgo (que es bonito pero no creo que valga los 15 euros que te quieren cobrar).

Y tras esta semana turística escocesa, con Ceilidh incluída, nos fuimos a Barcelona para visitar a otro amigo, Pablo con el que me iría de "vacaciones". Así, tras vuelo con parada en Dublin para tomar una Guinness, llegamos a la ciudad condal, donde pasé un día disfrutando del sol (sí, ya tenía ganas de usar mis gafas de sol) y paseando por calles con las terrazas de los bares llenas y comiendo comida rica!!! Viva las tapas, el jamón, ...

El 1 de abril, empezaban nuestras vacaciones, destino Rusia. Aunque decir Rusia es mucho decir, así que concretando diré Moscú y San Petersburgo. Un montón de trámites para conseguir el visado de turista y un vuelo muy barato comprado meses antes para llegar de Barcelona a Moscú parando en Dusseldorf eran suficientes para ir para allá. Aunque mi compañero estaba un poco preocupado por mi falta de preocupación; según él íbamos demasiado a la ligera... pero bueno, ya teníamos contactada gente para que nos alojaran tanto en Moscú como en San Petersburgo; y lo que es más importante para mi, la sensación de que todo iba a salir bien.

Y llegamos a Moscú, tras pasar la criba del control de pasaportes, visados y equipajes sin mayor problema salimos al aeropureto de Domodedovo (uno de los 5 que tiene Moscú). Montón de gente ahí ofreciendo taxis y demás, hasta que Pablo empezó a sonreir, nuestra amiga Katia estaba ahí esperándonos, y para que la viéramos bien con un traje rojo!! La mujer de rojo. Salimos y con su coche Mini nos llevó a casa previo paso por el centro. Y claro, recién llegados a Moscú, un tour nocturno pasando y viendo el Kremlim, la plaza roja, importantes a avenidas, edificios, ... no tiene precio. Eso sí, ya se veía que la ciudad era enorme. Y así fué; un largo camino en coche para llegar a su apartamento. COmo el metro no llega hasta ahí, nuestra semana iba a depender del coche de Katia, así que levantándonos a las 6:30 de la mañana para salir de casa tipo 7.30 y tras más de una hora y media de atascos intentar que Katia llegara puntual a trabajar a su oficina en el centro a las 9.00. Nunca lo conseguimos. Mas cosas sobre el tráfico, la cantidad de policías que hay para poner multas (aunque siempre se puede negociar...). Eso sí, nunca vimos uno dirigiendo el tráfico para evitar atascos. Lo que si nos enteramos eran de unas carreras ilegales de coches en una avenida de la ciudad, Y la policía? Pues está "pagada" para que no se enteren. y otra cosa de los coches, las pegatinas que llevan atrás, que pueden indicar desde que se es conductor nobel, o que se llevan neumáticos con clavos... O que se es mujer conduciendo!!!! (nunca había visto eso).

El tráfico en Moscú quizás fue una de las cosas que más nos llamó la atención. La ley del más fuerte, imponentes 4x4 que se cambian de carril "empujando" a otros coches más pequeños; atascos sin fin, avenidas en las el número de carriles tiene 2 cifras... Y claro, con esa arquitectura y forma de ser comunista, pues las grandes avenidas rodeadas de edificios grandes y sosos sin excesiva decoración ni color, pues es lo normal.

Hablando sobre el tema del comunismo que hubo en este país, una cosa nos quedó claro. Si Lenin levantara la cabeza... Si antes eran todos iguales, sin ricos ni pobres, con los mismos coches y demás, ... ahora han pasado al extremo contrario, un país super consumista, con coches increíbles (hammers, porsches, ...) en comparación con los coches comunistas que siguen circulando; increíbles teléfonos móbiles en los que uno se puede gastar 500 euros sin darse cuenta, increíbles ropas para vestir por la calle aparentando siempre tener más que el de al lado, incontables tiendas y centros comerciales en donde comprar ropa, vino, quesos y demás productos extranjeros a precio de oro... Y es que aunque yo me resistía a creer aquello que leí de que Moscú es una de las ciudades más caras del mundo, lo comprobé. Los rublos se te escapan de la mano sin darte cuenta, y aunque una cerveza pueda estar en 1 euro, y un vodka con naranja 3 euros; un capuccino te puede costar 4 euros, y una buena cena más de 20 sin darte cuenta. Sí, el vodka-naranja nos salía más barato que el café.

Y entre las cosas que visitamos, obviamente la Plaza Roja. Esa inmensa explanada en la que tantas cosas pasaron. Increíble, fue lo primero que vimos en nuestra visita. A un lado la iglesia de San Basilio (icono multicolor de Rusia, con sus cúpulas de colores y que parece sacada de un film de Disney), al otro el Museo Nacional, a un lado el Kremlim y enfrente un centro comercial. Tenía encanto. Y en un lateral el Mausoleo de Lenin, pero justamente cerrado estos días porque le estaban arreglando el embalsamiento o algo así. Seguimos de visita por la ciudad, parte acompañados y guiados por Leire, una amiga de Pamplona que está enseñando español y euskera en Rusia. Visitamos muchos sitios: la catedral, los puentes sobre el río Moscú, una escultura enorme que hicieron sobre Colón para regalársela a los americanos pero que no la aceptaron y le cambiaron un poco para que la comprase Moscú como homenaje a Pedro I el Grande, visitando callejuelas, visitando un fabuloso bar Soviet, varios monasterios fortificados con los que se combatía contra la invasión de los mongoles (como Sergei Pozad),... En el kremlim, vimos el museo de la Armería, quizás una de las mejores cosas que he visto ultimamente. Increíbles tesoros de todo tipo en este museo. Desde un reloj que estaba echo de oro, y que tenía integrado un órgano y muchísimas joyas... hasta enormes carros de caballos que jamás fueron utilizados en desfiles puesto que era imposible juntar caballos suficientes para moverlo, ... También vimos el "oro de moscú". Bueno, quien sabe?? No se si ese sería el famoso oro que desapareció en España, pero ahí había muchas joyas, entre ellas el trozo de oro natural más grande del mundo (37 kgs), así como un mapa de Rusia (que recuerdo no es pequeña) echo con diamantes, ... Y si hay que hablar de cosas grandes, eso en Rusia gusta mucho. Así, en el Kremlim se puede visitar la campana más grande del mundo y el cañón más grande. Ambos no fueron utilizados jamás, pero bueno, ahí están.

Otra cosa a reseñar, es el metro, tanto el de San Petersburgo como el de Moscú. Tras bajar durante 3 o más minutos hacia las entrañas de la tierra (porque están realmente profundos), te encuentras un metro que parece más las galerías de museo. Con mosaicos en las paredes y techos, lámparas de araña, esculturas, ... se dice que estaban preparados para alojar en estas estaciones a gran parte de la población en caso de Guerra. Y ahora, no se pueden sacar muchas fotos porque por el riesgo de atentados chechenos, está prohibido.

Sobre los chechenos, algo curioso. A Leire jamás le habían pedido documentos en Moscú. Bien, a nosotros el primer día nos lo pidieron, y no fué el último. La razón, que al parecer mi apariencia física debe ser algo parecida a la de los chechenos... Por suerte, llevábamos todo en regla.

No podíamos irnos de Rusia sin ir al circo Ruso, cierto? Pues ahí fuimos, como niños pequeños a disfrutar como eso, como niños. Increíble, la verdad que una de los mejores espectáculos en los que he estado ultimamente: payasos, leones, malabaristas, equilibristas, ... casi con la lagrimilla colgando y con los ojos brillantes... impresionante.

Y asi fue como tras varios días con Katia y su perra Duna, nos fuimos a San Petersburgo en tren. No pudimos viajar en el famoso Flecha Roja (que estaba lleno) y viajamos en uno que salia 20 minutos antes. Viajamos de noche, y nos daban una cajita con tipo picnic... en el que habia caviar. Asi es Rusia.

En San Piter (como se le conoce) nos alojamos en casa de Bernhard, un chico austriaco que vive y trabaja ahi desde hace tiempo y que sabe algo de Español. Conocimos a su amigo Mikkael, de Dinamarca, que había estado viviendo en 3 Arroyos (Argentina) durante un año, así que la joda estaba lista. Él fue nuestro guía nocturno. En Moscú, a pesar de que la mejor canción rusa diga "Moskow never sleeps" (bajarla de internet, es buenisima) y los bares no tienen horarios, no salimos mucho por vivir lejos del centro y katia trabajar; pero en San Petersburgo, vivíamos cerca del centro y Bernardito (como le llamaban las chicas en Sudamerica...) nos dio llave y total libertad (su frase preferida es: mi casa es su casa). Desde un bar llamado Fidel, a una discoteca de varias plantas y ambientes, hasta una fiesta en una discoteca justo frente el Hermitage, el mayor museo del mundo. La fiesta del Hermitage fue curiosa, porque acabamos ahi para celebrar el aniversario de que Gagarin había viajado por el Espacio... y tras un desfile militar que vimos durante el día, a la noche fuimos a celebrarlo guiados por una invitación a la fiesta en la que ponía entre otras cosas "chicas de otra galaxia". No nos quejamos!!! bastante bien, aunque también había mucho ojo desorbitado.

San Petersburgo, es muy diferente a Moscú. Si Moscú aparenta ser una macro-ciudad, con muchos restos de Comunismo en su arquitectura y muy diferente del estilo europeo; cuando llegamos a San Petersburgo vimos que era totalmente diferente, con un aire mucho más europeo, y menos estresante que Moscú. Palacios y casas señoriales impulsadas por Pedro I el Grande, que odiaba Moscú y decidió crear hace 300 años una capital para su Imperio. De echo, San Piter es la ciudad Europea más joven que ha sido capital de un Imperio. Así fué, como este emperador, enamorado de Amsterdam y sus canales ordenó construir esta ciudad en un sitio que era solo barro y agua. Y para impulsar a esta ciudad, prohibió construir en todo el país, por lo que la gente que quería construirse algo, lo hizo acá. Bueno, esta fué una de las muchas historias que oímos sobre este tipo que se podría definir como un tanto estrafalario y arrogante. Pero eran historias muy graciosas, como que prohibió cruzar el río con barcas a remo, solo permitía a vela (le encantaba la navegación); así fué hasta que vió que moría mucha gente entre ellos varios embajadores... y cedió un poco.

Leningrado, como se le conoció a esta ciudad tras la Revolución Rusa que comenzó en esta misma ciudad, tiene grandes palacios para visitar y lo intentamos, aunque quizás el clima no nos ayudó. Porque llovió y hizo un poco de frío, pero nada que ver con Moscú, donde disfrutamos de temperaturas entre 10 y 20 grados; y eso que estamos en Rusia... Os aseguro que en Edimburgo hace más frío. Visitamos la fortaleza de San Pedro y San Pablo (que fue la primera edificación de San Petersburgo y donde comenzó la Revolución Rusa comandada por Lenin), el Hermitage (con todas sus galerías de arte), sus numerosas catedrales, ... aunque mención aparte la Catedral de la Sangre Derramada, en donde se mantiene el trozo de suelo en el que cayó muerto Aleksander III. Esta Catedral es sencillamente increible. Todas las iglesias en Rusia nos sorprendieron por su colorido exterior e interior, pintadas en todas sus columnas con colores vivos (que contrastan con lo que estamos acostumbrados a ver en Europa occidental). Pues bien, esta iglesia también tenía muchísimo colorido, pero no eran pinturas era el más dificil todavía. Eran mosaicos... realmente increíble.

El Hermitage, el antiguo palacio de Invierno, tiene muchísimos obras de arte para visitar, quizás demasiadas; pero lo que realmente nos cautivó a nosotros (no muy entendedores del arte) fue su arquitectura. Estábamos más mirando a los techos que mirando los cuadros. Al igual que como se ven las fotos de los palacios...

Y eso es, ya no os aburro más. Faltan montón de anécdotas y historias que Pablo podría añadir, como por ejemplo lo bien que funciona nuestro carnet de estudiante por ahí ¿?, o lo que se oye Enrique Iglesias y el cartel del concierto de su padre, o como fuimos a un bar a comer algo, y como solo sabíamos pedir cerveza, pedimos una para cada uno; y tras leer el menú 50 veces intentando entender algo del vocabulario cirílico elegimos a dedo... ACERTANDO!!!!! ..... pero me quedo con una frase de mi compañero de viaje, con el que entre discusión y discusión disfruté enormemente de este viaje: "Jotas, no se por qué pero al final viajando contigo todo sale bien". Quizás porque tampoco planificamos mucho. En fin, si en octubre me fui con él a Munich y Amsterdam, ahora a Rusia... que será lo siguiente, Pablo: Vietnam o Zimbabwe???

Ah, y la ensaladilla rusa ahí es ensaladilla francesa; la montaña rusa le conocen como montaña americana; y la ruleta rusa... sí, esa sí que es rusa.

Paka drugs!!!

5 comentarios:

  1. Anónimo11:54 p. m.

    que bueeeeeeen paseo...


    besosss rosarinos


    ce

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  2. Excelente blog, muy bueno, te agrego a mi marcador de blogs interesantes.

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  3. Bueno yo creo que después de tanto viaje, ya que van 3 largos años va tocando una visitilla a la tierra del masrico, no? Quieras o no pronto estarás por aquí!!! Mil besotes y a seguir disfrutando de la Vida.

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  4. Alguien me puede decir donde esta el bar Fidel? Lo he visto tb en madrileños por el mundo pero no encuentro la localización

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  5. Alguien me puede decir donde esta el bar Fidel? Lo he visto tb en madrileños por el mundo pero no encuentro la localización

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