-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

jueves, abril 23, 2009

Desayuno chapín, y pupusas salvadoreñas para cenar

Mi amigo Jabi, el pelos, estuvo en Guatemala viajando por un mes hace como unos 5 ños. Entre sus recomendaciones sobre el país, había una en concreto sobre el lago Atitlán. Me dijo "Jotas, ten cuidado, porque en la orilla de ese lago hay pueblitos muy guapos llenos de viajeros, hippies, y locos como tú que decidieron quedarse a vivir allí". La verdad que el entorno era interesante, con su lago, sus volcanes y su onda, pero no es mi sitio. Quizás recuerdo mejor mi ciudad y a Argentina. Así que Jabi, no me quedé.

De echo, paré menos tiempo del pensado. No había mucho que hacer excepto meditar, bañarse en el lago, tomar café orgánico o un licuado viendo el atardecer a la orilla del lago, cenar, y salir de fiesta para acabar bebiendo cuba-libres a media dólar y fumando yerba sentados alrededor de un fuego en el jardín de un bar hasta el amanecer. Y encima, casi todo en inglés. Realmente me pregunto si la gente que va ahí a aprender castellano, aprenden algo. En fin, no me gustó mucho, y decidí seguir camino.

Amanecí pronto, ya que quedaba un viaje más o menos largo, hacia El Salvador. Llegué a Guate para dos semanas, y seis después, todavía seguía... Tras desayunar el típico desayuno chapín (huevos, frijoles y tortillas), tomé un barco para Santiago Atitlán, donde ví de cerca los volcanes, visité la catedral con sus santos vestidos al estilo tradicional del lugar, e hice mi ofrenda a Maximón; que es una deidad local, maya o pagana (a saber)que la sacan de vez en cuando en procesión, y cuya actividad preferida es fumar y beber guaro, por lo que le ofrendé tabaco. Creer o no creer...

Salí en autobús a Cocales, donde sin dejar la mochila, iba bebiendo una bolsa de agua y una pick-up me preguntó si viajaba hacia Guate. Perfecto, ya estaba en camino. Rápido, aunque me bajaría antes de Guate, en Escuintla para seguir camino hacia la frontera evitando "la gran ciudad". Este señor me regaló un billete de 0,50 Quetzales, que ya no están en uso. Seguí camino, varios aventones, entre ellos un camión en el que viajábamos 4 en la cabina, haciendo adelantamientos como solo en Guatemala se hacen (y yo que pensaba que en Argentina se manejaba mal...).

Me encontraba como a media hora de la frontera entre Guatemala y Salvador, en Ciudad Alvarado, y ningún auto venía en mi dirección. Se estaba convirtiendo en mi más larga espera, pues ya llevaba 10 minutos sin conseguir un aventón,cuando apareció un auto con unas tablas de surf encima. Pensé "estos van a las playas del Salvador,fijo!!!". Así que pedí jalón con más alegría todavía, con más fuerzo, como intentando que el dedo pulgar fuera más largo y llamativo... y funcionó, aunque se lo pensaron y tuve que correr casi 200 metros con la mochila a mi espalda.

Entré al auto, con un fuerte olor a marihuana, y dos chicas chapinas, relindas. Surferas, morenitas, medio rubitas, estudiantes y DJs en guate, resimpáticas... me enamoré. Estaba por irme con ellas a la playa, para que me enseñaran a surfear y lo que quisieran, pero comenzaron a hablar de sus amigos que les esperaban y tal y cual... y decidí ser fiel a mi principio de NO modificar mis planes de viaje por una mujer. Ni por dos. Seguiría con mi idea de ir hacia la Ruta de las Flores, Juayúa exactamente. Eso hice, con un par de aventones más, para acabar cenando la típica comida salvadoreña: pupusas.

Un nuevo país... y diferente, aunque muchas cosas son complicadas de explicar con la palabra, tanto oral como escrita. Siguen siendo gente amable, cálida, que trata bien al que va... y a diferencia de Guatemala, conducen sin tanta prisa!!! Sobre todo los autobuses. Muchas más sensaciones, pero que no puedo expresar...

Juayúa es un pueblo tranquilo,entre cafetales y montañas, con gente agradable y su famosa Feria Gastronómica de los fines de semana. Era una fiesta!! Decenas de puestos con comidas y artesanías, música en vivo (sobre todo imitadores, gracias a los cuales pude oir por enésima vez las rancheras de Vicente Fernández), animadores, humoristas,... Y yo que me fuí acomer lo más novedoso para mí: Rana a la parrilla. Muy rico, sabía como a conejo. Pero me podía haber comido 5 platos de esos.

Varios días de buena vida y relax en Juayúa, para luego seguir hacia San Salvador.Iba a ir de Autostop, pero el transporte es tan barato que no me merecía. Para salir del pueblo a algún lugar para pedir jalón, me iba a costar 0,20; y para ir hasta San Salvador, pasando por el lago Coatepeque, no llegaba al dólar. Decisión tomada.

Visité el privatizado Lago Coatepeque. Bueno, ell ago no está privatizado, pero sí casi todas sus orillas, por lo que solo se puede tocar el agua entrando a algún complejo (previo pago de entrada). Lo mismo que para subir a sus volcanes, que hay que subir con guía. Así que me quedé sin subir ni al Santa Ana ni al Izalco, auténtica postal del Salvador.

Y seguí viaje hacia la urbe, hacia San Salvador, donde me alojé cerca del Boulevard de los Heroes, y de un macrocentro comercial llamado Metrocentro. En la vida, JAMÁS, había visto tanto restaurante de comida rápida juntos. En unos 500 metros de esta avenida, había todo tipo de cadenas de comida rápida, conocidas y no conocidas, y algunas como Burger King, creo que conté 4 restaurantes. Por no hablar de todas las opciones de comida rápida que hay dentro del centro comercial... que era un laberinto. Enooooorme. No entiendo, con lo ricas y baratas que son las pupusas!!!!

Visité San Salvador, la estatua de San Salvador (un cristo sobre el mundo), la catedral (a la que no pude entrar por unas protestas de los lisiados en la guerra que reclaman recibir sus ayudas que les prometieron), el mercado... aunque bueno, todo el centro de San Salvador es un gran inmenso mercado callejero.

Pero de lo más interesante que visité, fue aprender sobre la figura de Monseñor Romero, que fue asesinado mientras daba misa, con un disparo de una bala explosiva disparada desde 40 metros de distancia, directa a su corazón, por un francotirador de la CIA desde un taxi detenido en la calle frente a la puerta principal de la iglesia, mientras el Monseñor hacía la Eucaristía y levantaba el cuerpo de Cristo. Monseñor era un azote contra el gobierno, por medio de sus homilías contras los atropellos que cometían, sus abusos, como mataban indígenas y campesinos sin razón; y defensor en parte de la lucha armada guerrillera como única salida para defender la justicia. Criticó también duramente el papel de la Iglesia, que no supo tomar un papel fuerte y valiente en el conflicto. Una monja me contaba que Monseñor daba misa todos los domingos en la Catedral. Sus homilías sobrepasaban ampliamente las 2 horas de duración,ya que aprovechaba para criticar todo lo que nadie se atrevía a criticar. Ella misma decía, que era de admirar, y para conseguir lugar en la Catedral había que llegar mínimo una hora antes del comienzo, ya que se llenaba hasta los topes. Era la voz de muchas voces, y hoy figura su retrato pintado en muchas paredes, junto a la imagen del Che Guevara, o Furibundo Martí (otro mártir de la lucha por la igualdad en Salvador), ...o incluso junto al retrato del nuevo futuro presidente de Salvador, Mauricio Funes, del FMLN que ha llenado de esperanza al pueblo.

No mucho más en la capital y me fui a Suchitoto, una aldea típica colonial, bonita y tranquila. Mucho calor, como toda la semana, rozando 40 grados. Por suerte, al atardecer comenzó a llover. Yo echaba tanto de menos llover, que me quedé ahí debajo, como si fuera la primera vez que veía llover. Ya oscuro, empezó a llover más fuerte, y la luz se fué unos 30 minutos. Latinoamérica.

5 comentarios:

  1. Qué lindo relato! Me hiciste conocer un país que uno conoce a traves de los libros, pero nada que ver estas anécdotas de viajes son lo que me gusta también.
    Rosa Rovere te invita a ver su blog, que comencé uno más modesto de mis viajes, tu eres un aventurero y me encanta, talvez a tu edad yo lo hubiera hecho tambié,, pero se vivía de otra manera, sobre todo una "dama" dijera mi madre!

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  2. Hola un saludo... Muy buena la info que tienes en el blog.

    También tengo unos blogs sobre la Isla Margarita , los Roques, Merida en Venezuela ..
    Si puedes visitalo
    Gracias

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  3. Jotikas: gracias mil por haber visitado mi paisito: El Salvador ! .. y pues eso .. somos Latinoamerica, cons su corrupcion, basura y mas cosas .. pero sobre todo, sencillos, trabajadores y con el corazon abierto a los que como tu, nos visitan ... la proxima, si deseas, te llevo a conocer mas ... será un verdadero gusto !

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  4. Genial el viaje, pero mas perfecto hubiera sido si hubieras reservado los hoteles on-line gracias a http://www.priorguest.com

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  5. Anónimo12:31 a. m.

    una gran narracion de un gran y pequeno pais, asi es el pulgarcito de america, maria.

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