-------------------- El Viajero ----------------
Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com
martes, diciembre 22, 2009
Pura vida, que nos vamos para Panamá
lunes, diciembre 14, 2009
2 semanas para recorrer Costa Rica
Costa Rica... es diferente... y no solo porque todas las frases las acaben con "mae" (por ejemplo, que onda mae?) o por que le llamen la Suiza de Centroamérica (con acierto, por cierto... todo montañitas y vaquitas). Para empezar, la gente de Guatemala, Honduras, Salvador o Nicaragua necesitan visa para entrar en Costa Rica, ya que su desarrollo económico atrae a gente que quiere buscar un trabajo digno. De echo, muchas empresas gringas tienen oficinas o sucursales acá en Costa Rica, y todo eso... se nota. Pero yo no ando buscando trabajo, ni sucursales, ni nada... yo ando buscando naturaleza, aventura, ... y de eso tambien hay mucho en Costa Rica.
Como dije, estábamos en Heredia, donde aunque no lo pensábamos al comienzo del día, habíamos llegado, y finalmente encontrado un alojamiento con televisión y baño privado... en el que nos preguntaron si queríamos la habitación por horas o por toda la noche. Y es que, era un hotel de citas. Y todo estaba con cámaras de vigilancia, doble verja de protección a la entrada, ... en fin, la cosa no pintaba bien por este barrio, así que cenita y a dormir.
De ahí, pasamos por San José de Costa Rica, donde entre bus y bus teníamos 5 horas para conocer la ciudad. Casi, lo más interesante fueron las cercanías de donde teníamos el bus, las cercanías de la terminal Coca-Cola (sí, así se llama). Calles en las que había putas, gente rara, y una comisaría de policía totalmente enrejada como si no se atrevieran a salir a la calle. Sin más, a las 3 un bus que nos llevaría a Playa Tamarindo, tras interminables 6 horas metidas en un bus.
Y así estábamos, cuando apareció un gringo que nos ofreció llevarnos a San Isidro. Perfecto, ahí fuimos, y tras almorzar y ver el partido de fútbol del Madrid contra el Olympique en la televisión, nos subimos en un bus que nos llevaría de nuevo a la capital, a San José, donde esta vez si pasaríamos una noche... pero sin mucho más.
Al día siguiente, nos irían a buscar, porque los dos próximos días los pasaríamos en Turrialba, una de las capitales mundiales de los deportes de aguas bravas. El primer día, Rafting, de grado 4+. Lo que me gusta. Y super bien... aunque el primer rápido, "hicimos palomitas". Qué pasó? Pues que el primer rápido era grado 5, y en vez de pasarlo caminando quisimos pasarlo remando, y una piedra nos sorprendió... y todos (menos el capitán) acabamos en el agua, saltando de la lancha como las palomitas. Al día siguiente, queríamos bajar un río de grado 3-4 en kayak, pero cuando nos preguntaron si sabíamos hacer eskimotaje... nos mandaron directamente a la balsa para bajarlo en kayak. Bueno, qué le vamos a hacer. Y tras estos dos días de deportes acuáticos, sin usar mucho las piernas para relajarlas... rumbo al caribe. El transporte nos dejó en Cahuita, pequeño pueblo medio hippie en la costa caribeña de Costa Rica.
sábado, diciembre 05, 2009
Corn Island, aventuras para llegar y para salir, así es el caribe
Teníamos la intención de volver por la misma ruta hasta casi Tipitapa, para de ahí meternos a la menos transitada ruta que nos llevaría hacia Rama, último pueblo de la carretera.
Y eso hicimos, con tan buena suerte, que nada más salir a la carretera, una pick-up con destino Managua nos llevó rápidamente los 150 kms que nos separaban del cruce. Todo había comenzado muy bien, y nos temíamos qque al contrario del dia anterior (que empezó mal y acabó bien), este empezaría bien y acabaría mal.
Madrugón, y tras dos horas de viaje en lancha por un río rodeado de espesa vegetación, llegamos a Blueffields, pueblo en la costa de Nicaragua, en el que la población es principalmente negra y el inglés el idioma co-oficial. Pensábamos quedarnos uno o dos días, ya que toda persona Nicaraguense nos decía que las chicas de acá eran las más lindas del país.
Sí, lo eran, pero, cuando llegamos al muelle a las 7 de la mañana, nos dijeron que justo ese día salía un barco a Corn Island desde El Bluff, otro muelle más importante, al que solo se puede llegar en barco, y estaba a 15 minutos en lancha. El siguiente barco para las islas de Corn Island sería... el jueves o el viernes... nadie sabía seguro. Pagamos nuestro pasaje, y a esperar; porque la lancha no salía hasta que no se llenaba. Y tuvimos que esperar una hora y más.
Por fin, salió, e íbamos llegando a El Bluff, cuando una señora nos señala un barco y nos dice que ese barco que se iba, es el que iba para Corn Island. Puchica, lo habíamos perdido. ¿Qué podíamos hacer? Un niño nos dijo que había un barco en Capitanía, que iba a salir hacia Corn Island hacia las 11. Ahí fuimos.
El barco era un Langostero, que tras 45 días en el mar, y ya limpio, volvía a Corn Island a descansar unos días. Nos pusimos en la Capitanía marítima a esperar al capitán para charlar con él, pero no nos dimos cuenta y de repente vimos que el barco se movia. Mierda, volvimos a perder un barco???? Por suerte, paró en el Servicio de Repostaje del puerto, así que corriendo para allá, y tras convencer al de seguridad y tal y cual... conseguimos embarcar. Sï, en un barco Langostero... unas 4 horas, tirado en cubierta, dormisqueando, y viendo alguna ola más grande que otra interponerse en el camino del barco. Pero llegamos a Corn Island.
Ahí dormimos una noche, pero nuestro destino era Little Corn Island. Esta como a 20 kms. Y se va en lancha. Ahí fuimos. Y la conclusión de Isaac y mía era que en los cayucos o las pateras viajan mejor. Fue terrible. Lloviendo, con oleaje, unas 25 personas en una lancha, tapados con un plástico para protegernos de la lluvia y de las olas, volando LITERALMENTE sobre las olas... incluso había quien iba rezando. Y todo esto, ya anocheciendo... No se lo recomiendo a nadie.
Era un auténtico paraíso, pero... tampoco íbamos a estar toda la vida ahí, así que decidimos volver. Nuestra idea era ir a Bluff, y de ahí enganchar una lancha que Capitanía nos había dicho que salía el lunes a la mañana hacia San Juan del Norte, viajando por la costa que normalmente la navegan lanchas motoras cargadas de Cocaína. Viajamos a El Bluff, en un barco abarrotado de gente y de carga, con gente durmiendo en hamacas colgadas de palos mientras otros (yo entre ellos) nos tirábamos en el suelo.
Viajamos por unas 5 horas y llegamos a El Bluff, pero resultó que unos decían que salía luego, y otros que había salido ayer, que hasta dentro de 4 días no había otra. Otros decían que mañana... Así es el caribe latinoaméricano. ¿Quien sabe? Ya nos inclinamos por creer que habíamos perdido nuestra lancha, y como no nos quedaban muchos días, decidimos saltar esa parte del camino, volviendo por donde habíamos venido, es decir volvimos a Rama, donde volveríamos a las carreteras.
Tras desmontarnos de la lancha, comenzamos a caminar, ya que faltaba una hora para el bus, y queríamos caminar hacia la salida para hacer autostop. Un señor, nos llevó al pueblo siguiente, unos 10 kilómetros, y ahí enseguida, nos paró otro auto, manejado por un señor negro que había viajado con nosotros en la panga. El tipo, Chester, tendría unos 50 años, y trabajaba para la seguridad nacional de los EEUU, en colaboración con la CIA y el FBI. Y era natural de Blueffields. Estaba de vacaciones, pero claro, siempre observa, y nos empezó a contar como había dos personas en nuestra lancha que llevaban droga, y la policía les permitía... y bueno, muchas más cosas. Sus viajes de trabajo a Asia, a Guantánamo, a África... EL tipo era un cachondo, y nos contaba también de las fiestas que se montaba en Miami o en Las Vegas, cuando el FBI montaba algún congreso y así... jaja, lo mejor de todo, que me dio su teléfono (aunque creo que ya lo perdí). Espero encontrarlo, y si voy por Miami, verlo con mis propios ojos.
El tema es que tras comprarnos algo para comer, nos dejó en el cruce que queríamos, donde la palabra carretera deja de tener sentido para convertirse en la peor carretera de la red principal de Centroamerica. Un p**o camino de cabras, que nos llevaría a San Carlos tras más de 6 horas dando saltos. Fue terrible, pero llegamos. San Carlos, se encuentra en el punto en el que el lago Cocibolca (lago Nicaragua) se desagua en el Rio San Juan para ir al Atlántico, y por donde antiguamente los piratas franceses e ingleses entraban al lago para atacar la ciudad de Granada. No se sabe si también por que entran por acá, o porque se quedaron cuando bajó el nivel del agua, en el lago hay tiburones y peces sierra, la pena que la mayoría los pescaron y ya son muy difíciles de ver...
Nuestra última noche en Nicaragua, fue en un hospedaje muy cutre, en el que nos levantamos sobresaltados a las 4 de la mañana, por una procesión de no se que vírgen, en la que muchísima gente iba cantandole, y tirando petardos... y yo muerto de sueño. En fin, malhumorados, nos levantamos, y fuimos a migraciones, sellar pasaporte, y una hora de lancha después (tras una hora de fila), llegamos a Costa Rica. Nuevo país por conocer.
No nos queda mucho tiempo para viajar, así que decidimos ir quasi directos hasta Heredia, cerca de la capital San José, lo cual nos llevó casi todo el día. Como dato, pareciera que entrábamos en el primer mundo:
- pasos de peatones, algunos con sonidos para ciegos (y que además, se respetan!!!).
- asientos para minusválidos en los autobuses, y unas maquinarias para subir a gente con sillas de ruedas, que ni en España!!!
- una de las cosas que más necesitaba: Gas para mi cocinilla del camping.
Ya en Heredia, meditación... sobre Nicaragua. Qué gran país. Gente me preocupa si era seguro... seguro, segurísimo!!! Una gente super cálida, super amable, que no te molesta para pedirte o para llevarte a un hotel o a un restaurante, que siempre dispuestos a ayudarte, que siempre dispuestos a preparar un café, a abrirte la puerta de su casa... Muchos de estos tópicos los voy encontrando en países que voy viajando, pero en este caso me gustaría remarcarlo. Además, Nicaragua es contraste absoluto: el pacífico surfero, la cordillera de volcanes, la "perdida" moskitia, el ritmo caribeño de Blueffields y las islas a ritmo de "palodemayo", las auténticos cowboys de Estelí y alrededores, ... me voy encantado de Nicaragua.
martes, diciembre 01, 2009
Por el centro de Nicaragua
Para cruzar a Ometepe fuimos al puerto de San Jorge. Ahi nos querian cobrar 10 cordobas por derecho turistico, pero le dijimos que ibamos a trabajar, asi que nos ahorramos ese dinero. Y luego, al subir al ferry, la eleccion: ir en el de primera y pagar 60 cordobas, o ir en el de 40... y viajar dando saltos sobre las olas. Obvio. Y ya en la isla, a subirnos a un autobus para recorrer los 18 kms que nos separaban del hostal al que ibamos. Nos costo dos horas llegar. Y es que la carretera era MUUUUUY MALA. Una de las peores por las que he viajado.
Estuvimos unas 3 noches tranquilos, viendo el volcan siempre con una nube en su cima, pedaleando un dia para ir a una playa... Todavia me duele el culo de aquel sillin. Pero bueno, fue lindo.
Volvimos a tierra firme y seguimos viajando de autostop hacia Masaya donde Eliasyd nos esperaba. En este viaje, nos llevo en su coche Otto German, un personaje... super de izquierda. O sea, lennin era de derechas comparado con este sandinista extremo. Su padre habia luchado en la guerrilla en el batallon principal. Y el... se dedicaba a adoctrinar a sandinistas. Y encima... casada con una vasca, y padre de una hija llamada Irati.
En Masaya, Eliasyd nos trato como dioses. El y su tio Magdiel nos llevaron a visitar lugares cercanos, como el humeante volcan Masaya o el bosque tropical que esta en el crater del Volcan Mombacho, o la laguna de Apoyo... A todo esto, mientras estabamos ahi, llego Isaac que iba a ser mi nuevo compañero de viaje.
Viajamos los tres a Granada, y ahi Jackie ya nos dejo solos a los dos. En Granada, ciudad colonial muy linda... poco que decir, ya que lo que mas hay para contar es de la juerga que nos metimos y de la gente que conocimos, entre ellos un catalan que desperto a la dueña de su hospedaje a las 2 de la mañana para que nos diera cervezas. El tipo, tenia unos 70 años, y pareciera que vivia ahi todo el año.
Isaac y yo, teniamos pensado ir hacia Corn Island, pero nos quedaban un par de dias para el barco que nos interesaba, asi que nos fuimos a la carretera con direccion a Esteli. Viajar dos chicos no pintaba muy facil, pero sin problema fuimos avanzando.
En Esteli, fuimos a visitar el lindo salto La Estanzuela, y asi bañarnos en el. Y como eran 7kms caminando por una carretera de cabras, tuvimos la suerte de qeu unos gringos pasaron por ahi y nos llevaron en su camioneta. Para cenar, lo tipico en Nicaragua: Vigoron y corte de luz.
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