-------------------- El Viajero ----------------

Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com

domingo, marzo 25, 2007

Iquique hacia la cordillera

Iquique es la capital de la I. región, y se encuentra construida en una pequeña plataforma que hay entre la cordillera de la costa y el mar. Además se encuentra también la duna Cerro Dragón, que es la duna más grande del mundo dentro de una ciudad.

Su esplendor sucedió gracias al salitre, y esto se observa viendo las casas de los dueños de las salitreras a lo largo de la calle Baquedano. Auténticas mansiones, todas ellas de madera. Además, actualmente esta calle es peatonal, lo que permite disfrutar de estas casas.

La plaza Prat, con su torre Reloj del 1877, el teatro municipal de 1890, ... y en esa misma plaza el Casino Español, que alberga un club y restaurant. Está construído al estilo morisco, y en su interior hay cuadros de El Quijote, armaduras, y los platos, con el escudo de España.

En el teatro municipal había una exhibición recordando una masacre realizada hace un siglo en la escuala Santa María. Corría el 1907 cuando varios miles de trabajadores de las salitreras se declararon en huelga, con el único propósito de pedir un trato justo y un salario digno. La respuesta del gobierno, fulminante: fuego a discreción contra todo huelguista que estaba en el lugar. Gran cantidad de muertos y heridos por reclamar dignidad.

Otro de los atractivos de Iquique, además de sus extensas playas y su afamado carrete, es la zona franca, llamada popularmente Zofri. Es la más grande que existe en sudamérica, y la verdad... no me extraña. Una cantidad increíble de galpones, acumulando coches, motos, quads, electrodomésticos... qué pena no tener una carpa más grande, porque le podría poner muchísimas cosas que ahí ví. Entre las que me llamaron la atención, un quitasol de auto, que cuando lo bajas... tachán!! es un televisor por la parte interior!!! O también había DVDs portatiles de cualquier forma y tipo. Y los nuevos mp4... en fin, si alguien quiere algo, que me lo pida!

Y salí de la ciudad hacia el este, hacia las oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura, ambas declaradas Patrimonio de la UNESCO. La primera, se conserva muy bien, y se puede ver el pueblo casi tal y como estaba hace años: su pulpería, su recova (mercado), su teatro, sus casas para solteros, sus casas para casados, ... un pueblo fantasma.

Continué, y llegué al Gigante de Atacama, un petroglifo de 86 metros de altura. Dicen que es la mayor representación arqueológica de una figura humana en todo el mundo... Y por si eso fuera poco, el tipo que me dejó ahí en su coche, decía que había visto en el Discovery Channel que jungo a la figura humana salen un animal y un telescopio ¿?¿? Sí, un telescopio en algo dibujado hace ni sé cuantos años... Todo lo que dice la televisión no es cierto!!!

Seguí y llegué a Tarapacá. En este lugar se produjo una importante batalla en la Guerra del Pacífico, fue el 27 de noviembre de 1879. Pasó de ser uno de los asentamientos más importantes peruanos, a formar parte de Chile. Hoy en día, se encuentra medio en ruinas. En parte debido al abandono de la gente, y en parte también, debido a un fuerte terremoto que hubo hace 2 años y que derrumbó casi todas las casas de adobe del poblado, incluída la iglesia del pueblo, de la que solo "sobrevive" la torre.

Salí a la ruta a hacer dedo para seguir hacia el este, hacia la cordillera, hacia la frontera con Bolivia, cuando noté un temblor. Suave... luego más fuerte.... jeje, yo contento!! No había riesgo de que nada me cayera encima, ni siquiera un árbol, nada me daba sombra en ese desierto. Pero luego me puse a pensar en la torre del pueblo... resistió aquél terremoto, pero éste?? Luego me dijeron que había sido de grado 5 y que también había habido otro en Japón.

Llegué por fin a mi destino, Colchane, en la frontera con Bolivia. Desde este pueblo mi objetivo era ir por una carretera muy poco transitada hasta el Parque Nacional Lauca, donde se juntan las fronteras chilenas, peruanas y bolivianas.

Mi primera sorpresa fue ver que la gente era accesible, no como otras experiencias en otros valles (Caspana, por ejemplo). Muy amables siempre me indicaron, me aconsejaron, me dieron agua... Acampè en medio de la pampa, y como no tenìa mucha agua para hacerme la cena y para beber, para hervir la pasta utilicè una lata de cerveza que me habìan regalado y que no querìa beber por el tema de la altura. Entre eso, y la salsa de tomate y el atùn... o quizàs por el hambre, me supo a gloria!! Dormí en plena tranquilidad, rebien, aunque un poco apunado al estar a casi 4000 msnm. A la mañana siguiente, me puse el despertador a las 6.30, hora en la que empieza a clarear.Sonó, y lo apagué para dormir 10 minutos más... cuando oigo pasos y un aló de alguien que venía. Contesté "aló!" y saqué la cabeza. Era un joven pastor de llamos, que había visto mi carpa y me quería saludar. Bueno, él y los 200 llamos que nos rodeaban. Curiosa la escena a las 6.40 de la mañana. Menos mal que ya estaba despierto, si no...

Seguí camino, pasé por Isluga, llegué a Enquelga... y ví que por este camino iba a ser muy complicado llegar a donde yo quería, así que decidí volverme sobre mis pasos, y ir por la ruta que va todo el mundo, por la ruta asfaltada. Primer camión que pasó me subí, y me llevó 300 kms. El tipo, aymará de corazón, no hacía más que contarme historias de cuando se crió en estos valles y como mataban llamos para comerselos asados... y yo sin comer!!

Y así, poco a poco, llegué a mi destino por este día domingo, a Pisagua. Este pueblo en el que apenas vivirán 300 personas, se encuentra enclavado entre el mar, y unas altísimos acantilados. Así pues, es imposible escapar del lugar excepto por la carretera. Y eso lo debían saber bien cuando el golpe militar de Pinochet, ya que acá pusieron acá un campo de prisioneros políticos. No solo eso, sino que hace unos años se encontraron unas fosas comunes en el cementerio. En el lugar hay tambièn edificios para visitar de la època salitrera, pero alguno està ya en ruinas, como la estaciòn de ferrocarril. Pero es curioso el teatro, junto al borde del mar, y del que una puerta de su segundo piso da directamente sobre el agua. Capaz que por ahì salìan los malos actores!!

Mi objetivo, seguir hacia el norte. Pero en unas semanas voy a volver a Iquique, ya que quiero hacer algunas cosas por ahí. Por tanto, si alguien quiere algún objeto electrónico, digase mp3, mp4, ipod, cámaras.... avisen, y negociamos.

martes, marzo 20, 2007

De vuelta hacia el norte, chau Valpo

Salí de la zona central rumbo norte, para conseguir llegar esa noche a Coquimbo, donde nuevamente Yenni y su familia me acogieron. Pensaba parar una sola noche, pero finalmente estuve dos. Cuando salí a la ruta hacia el norte, me di cuenta que me había olvidado un bolsito, así que tuve que volver a la casa, y esperar que volviera alguien de trabajar para abrirme. Por fin apareció su hermano, agarré mi bolso y me fuí. No se donde tengo la cabeza....

Estaba llegando a Vallenar, cuando Yenni me llama y me dice que me he olvidado la carpa... Me la mandaría por encomienda a Copiapó, donde tenía pensado pasar esa noche dadas las circunstancias... Creo que ya se donde tengo la cabeza, (en la chucha como dirían acá), en un barco militar que está a cientos de kilómetros viajando al ombligo del mundo. En fin, va a costar superarlo.

De Copiapó, y poco a poco llegué ya en la segunda región a la salitrera de Maria Elena. La primera impresión que me dió fue de un pueblo del oeste, con sus anchas calles, muchas casas abandonadas, pero la mayoría construídas de madera, con su pequeño porchecito, ...todo nuevamente vuelve a evocar un pasado glorioso y fructífero. Y muy fructífero tenía que ser vivir ahí para poder aguantar todas las inclemencias que ahí existen... el calor diurno, el frío nocturno, la aridez del desierto.... tal es que los vecinos no tienen flores naturales (porque sin agua mueren), ni flores de plástico (que con el sol se descolaran y rompen), sino flores echas con latas!!! Parece ser que es lo único que aguanta este clima.

Seguí y acabé durmiendo en Tocopilla, un pueblo junto a la costa, que se encarga, junto al poblado de Mejillones, de proporcionarenergía a la gran mina de Chuquicamata. No tenía mucho el pueblo, excepto una proporción altísima de mujeres. O los hombres están todos trabajando o escondidos en los bares (que no sería de extrañar), o en este pueblo abundan las mujeres solteras....

Mi destino era ir hacia el norte, pero por la costa me dirigí un poquito hacia el sur, con tal de conocer unos lugares. Entre ellos Gatico y Cobija, que eran antiguos puertos bolivianos, que tras la Guerra del Pacífico pasaron a soberanía Chilena. De estos pueblos, no quedan más que los cementerios, y algunas ruinas; aunque el palacio de Cobija bien merecía una parada. La vista del palacio y el mar al lado... de postal (aunque hace un par de siglos creo que estaría mejor cuidado!!).

Y llegué a Mejillones, una ciudad portuaria, donde la vida gira en torno al muelle, en el que trabajan gran cantidad de gente. También se ha convertido en uno de los destinos playeros de la gente de Antofagasta. Como todas las ciudades de la zona, edificios que recuerdan un esplendor, las vías de tren por todos los lados, ...

Ya decidí que tenía que llegar a la I. Región de Chile. La última de mi viaje de sur a norte, y me dirijí por la costa, por un bonito camino que rodea la costa entre caletas de pescadores a la izquierda, y cerros con minas a la derecha. Así fue como llegué a Iquique, donde Enzo me alojó en su casa. La ciudad promete.

martes, marzo 13, 2007

Martes y 13, ni te cases...

Ni te embarques.

Me quedé compuesto y sin novia, con todo preparado para embarcar y sin barco...

Después de viajar desde el norte de Chile a Santiago. Sobrevivir al nuevo sistema de transportes Transantiago y sus aglomeraciones en el metro. Ver restos de disturbios callejeros a una cuadra de donde yo vivía. Comprarme un nuevo celular (todavía más barato que el anterior) esperando no volver a perderlo. Volver a encontrarme con Ricardo (y familia) y Jimmy. Viajar a Valparaíso. Alojarme el domingo en casa de Blanca (una chica que conocí en San Pedro). Hacer tiempo hasta el lunes a las 21 horas, que era cuando me habían dicho que embarcaba. Comprar comida, gas, e incluso pastillas para el mareo en barcos. Ir al muelle de embarque militar.... para qué??

Para que me digan que se fué el día anterior. Gracias a un amigo, Lucky Luciano, y a que convencí a los militares que estaba haciendo mi tesis doctoral sobre juegos y deportes en la Polinesia y que era de vital importancia ir a Isla de Pascua, conseguí un barco que tras 7 días de travesía, me llevaba a Hanga Roa en Rapa Nui.

Sí, así fue... pero al final, haciendo tiempo para nada.

Parece ser que entendí mal, y que en vez del 12, salía el 11. O entendí mal, o me informaron mal... la cuestión es que por alguna razón sigo en tierra. Así que voy a seguir mi viaje por tierra hacia el norte de Chile.

Los moais tendrán que aguantar un tiempito más sin mi....

domingo, marzo 11, 2007

San Pedro de Atacama

El desierto más árido del mundo. La mayor reserva de salitre natural. 1400 metros de grosor la capa de salitre que está bajo la arena. El 40% de la reserva mundial de Litio. Grandes vetas de minerales, sobre todo cobre. Lugares en los que no llueve desde hace más de 50 años. Esto es el Desierto de Atacama.

Y dentro del Desierto de Atacama, hay un pueblito que es el centro turístico de la región, San Pedro de Atacama. Hacia ahí fui. El pueblo, pequeño, con sus casas de adobe, muros de adobe, ... y sus turistas. Es difícil encontrar a alguien que sea nacido ahí. Todo está echo por y para el turismo. Como decían una pareja que conocí, parece Hollywood, ya que todo son como escenarios vacíos para que el turista vaya y se saque la foto. Además, al ser un centro tan turístico, todo es muy caro. Y más caro aún al encontrarse en medio del desierto, en donde ciertos alimentos son traídos de lejos.

Entre los atractivos de San Pedro, la mayoría han sido escuchados alguna vez por los mochileros: Los Geyseres del Tatio, El valle de la Luna, El valle de la Muerte, el salar de Atacama, ... El pueblo en sí... bueno, sus ferias artesanales, sus construcciones y su iglesia, cuya puerta está echa de cactus y sin clavos, sino con cuero.

Llegué el sábado a la noche, ya que el domingo me iba a reunir con una amiga de Coquimbo. Nos juntamos, y con una pareja europea que había conocido en su viaje por el salar de Uyuni, nos fuimos a tomar algo a la tarde, protegiéndonos del calor.

Al día siguiente, me levanté a las 3.40 de la mañana, para intentar llegar a dedo a los Geyseres del Tatio, pero fue imposible, ya que solo pasó un auto y sin sitio... tendré que pagar la excursión. Luego, y puesto que Carolina estaba mal del estómago, me puse a andar hacia un lugar también muy turístico: el Pukará de Quitor; que no es más que una fortaleza que usaron los habitantes de la región para protegerse primero de los Incas, y más adelante, de los Españoles. Quedan los restos de piedra de aquella fortaleza. Y al lado hay un mirador del que se ve el valle de la Muerte. Ahí subí, y para bajar.... puesto que no me gusta mucho volver a pasar por lo caminado, seguí hacia delante, bajando por la pared del cerro hacia lo que yo creía que era el valle de la Muerte.

No lo era, pero el paisaje era superbonito; caminando entre valles de arena super cerrados, dentro de la Cordillera de la Sal, y más adelante caminando sobre la sal que dejó un pequeño riachuelo. Y así poco a poco, y cansado llegué a San Pedro. Agotado!!

Esa misma tarde, fuimos a ver el valle de la Muerte y el valle de la Luna. El primero, es un valle en el que se camina entre cerros de la cordillera de la sal y dunas de arena. Al parecer, Gustavo Le paige, párroco del pueblo y descubridor de los primeros restos arqueológicos de San Pedro que le empezaron a dar la fama, quiso llamar a este valle, valle de Marte. Pero como no hablaba muy bien castellano, se confundió y dijo muerte, y así se quedó, valle de la muerte.

Luego fuimos hacia el Valle de la Luna, tras pasar por el mirador del mismo valle. Ahí, junto a la entrada estaban las cavernas de la sal. Unas grutas echas por corrientes de agua (a saber de hace cuanto tiempo), y con unas marcas en las paredes fantásticas. Acá la erosión había echo una obra de arte, y la sal, se encargaba de facilitárselo. Además, se podían ver auténticas rocas de sal. Me gustó.

Y un poquito más adelante, llegamos a la gran Duna. Allí subimos, y caminamos por ella, para ver el atardecer en el valle de la Luna. Un valle, con unas formas que bien pueden hacer pensar que uno se encuentra en la luna. Obviamente, la imaginación es más que necesaria. Me hubiera gustado visitarla de noche, aprovechando además que era luna llena; pero como todos los lugares turísticos están bajo la gestión de las Comunidades Atacameñas, a éstos les parece irrespetuoso entrar al valle de noche. Sus razones tendrán...

Al día siguiente, costó madrugar, y puesto que a dedo vi que era muy complicado, nos fuimos en excursión a los Geyseres del Tatio. Estos son los Geyseres situados a más altura del mundo, a 4.200 msnm, y en realidad están todos en el cráter (enorme) de un volcán. Llegamos arriba a las 6 de la mañana, todavía de noche, pero en 15 minutos estaba aclarando. Durante el camino, para evitar que me diera apunamiento (soroche o mal de altura), lo pasé mascando unas hojas de coca, ya que dormir por esa ruta es imposible. No había probado nunca, pero la boca era curioso como se te quedaba dormida.... parece que funcionó y no me apuné. Será por eso?? O será algo psicológico??

Es necesario ir tan pronto, puesto que los Geyseres son al fin y al cabo, vapor de agua que sale al mezclarse agua con piedras muy calientes. Entonces, si uno va a la tarde, la temperatura ambiente no permite observarlos, pero yendo tan temprano, con temperaturas de 0 grados o menores, el espectáculo es único.

Por donde miraras había geyseres, algunos pequeñitos, otros enormes.... algunos impulsaban hasta agua, pareciendo una fuente. Unos eran agujeritos pequeñitos en el suelo, que lo justo echaban un ruidito, otros, eran enormes, de incluso varios metros de diámetro . Ni que decir, que ya hay quien se ha caído dentro (y se ha muerto, obvio). Las excursiones, te preparan el desayuno calentando por ejemplo leches y huevos, con el calor que sale de los agujeritos.

Estuvimos un par de horas por allí arriba, viendo geyseres,bañándonos en las aguas pseudocalientes que allí había y viendo algo de fauna: flamencos, llamas, vicuñas, ... Éstas últimas, dicen que se resisten a ser domesticadas, y siguen en libertad. Además, dicen su lana es super fina, siendo el segundo tejido más fino tras la seda. Yo toqué unas telas echas con su lana... y realmente, fantásticas.

A la vuelta, paramos en un pueblito, Machuca, donde viven unas 5 personas y hay como 15 casas. Había llamas, casas de adobe, sus crucifijos en el tejado.... como decía antes, un escenario de Hollywood vacío para sacarse la foto. Y para comer empanadas de queso de cabra.... mmmmm!

No hice mucho más por el pueblo, aparte de tomar un buen vino Carmenere con Carolina, y intentar conocer más lugares a dedo. El precio de todo, empuja a uno para atrás. Aun y todo conocí el cercano pueblo de Toconao, echo con una piedra blanca, y con un campanario separado de la iglesia. Y su atractivo, la Quebrada de Xere, donde rodeado de desierto,una quebrada en la tierra por donde pasa el río, sirve para que haya una densa vegetación y muchos árboles frutales.

Al día siguiente, el jueves salí de San Pedro con Leticia y Frederic, una pareja que conocí en el camping. Creo que ya son 7 las parejas formadas por un francés y una chilena que me encuentro en mi viaje. Muy simpáticos, me ofrecieron llevarme a Calama y luego a Antofagasta.

En Calama, el principal atractivo (si es que se puede llamar atractivo) es la cercana mina de Chuquicamata. Es la mina a tajo abierto más grande del mundo: Un agujero en la tierra de 5 kms de largo, 3 kms de ancho y 900 metros de profundidad. No tiene que ser muy bueno vivir cerca de ella, así que el pueblo de Chuquicamata, construido para albergar a los trabajadores de la mina, ahora lo están clausurando y trasladando a las personas que ahí vivían a Calama.

La mina es espectacularmente grande, al igual que sus camiones y grúas. Todo es a lo grande. Pero si hablamos de cifras, también es a lo grande. Cada rueda del camión de la foto, vale 12.000 dólares. Empezó hace más de un siglo, con los hermanos Guggenheim a la cabeza. Lleva unos 100 años de vida, y se estima que va a seguir dando cobre otros 100 años más. Creo que nos dijeron que extraían al día unas 600 mil toneladas de piedras, de las cuales solo un tercio era aprovechable, y de la que se extraía un acero del 1% de pureza. Procesos químicos... y chan!!!! cobre del 99,9997%. Y como el cobre cada día vale más, he aquí la base de la economía chilena.

Seguimos con el viaje, y llegamos a Antofagasta. Allí, me ayudaron enormemente, ya que dieron una gran vuelta y me dejaron en la salida hacia el sur de Antofagasta, donde hay varias estaciones de Servicio. Mi destino era Santiago de Chile, unos XXXX kms al sur. Pregunté a los camioneros y nada. Empecé a caminar hacia la COPEC, y cuando no hacía ni 10 minutos que me había despedido de Leticia y Frederic, un furgón me pregunta hacia donde voy. Digo... “hacia el sur” (si digo santiago capaz se me ríen, porque estando tan lejos....). Sube, voy hasta Santiago- me responde. Yo sonriendo... le digo, me estás cargando, no??

Y así fue, como recorrí unos 2000 kms en apenas 24 horas a dedo. Llegando a Santiago, nuevamente a casa de mi amigo Ricardo. Donde hoy domingo, me voy hacia Valparaíso.... para qué?????

lunes, marzo 05, 2007

Intentando ir por donde no va nadie

Mapa de la II.Región de Chile

Llegué a Antofagasta, capital de la II. región, y hasta la Guerra del Pacífico, bajo soberanía boliviana. En la ciudad, muchos edificios del esplendor del salitre. La aduana, la estación de ferrocarril, el muelle, las minas Huanchaca, ... Muchos lindos edificios, aunque a alguno como es el muelle, bastante descuidados. Pero la foto típica de Antofagasta es "La Portada", situada a unos kilómetros al norte, en la costa, producto de años de sedimentación y erosión del agua y el aire.

Salí rápidamente de Antofagasta, ya que no me dió tiempo ni de dejar la mochila en el suelo, cuando un tipo, ingeniero minero, me llevó. El tipo se la pasa viajando de mina en mina por estas zonas, y como está cansado de viajar solo, me ofreció llevarme en algún viaje que haga por la cordillera para así conocer el desierto por dentro, lugar al que se complica bastante llegar a dedo. Me dió su tarjeta, y seguí camino.

Por el camino de Antofagasta a Calama, hay muchos montículos de sedimentos, y muchísimas salitreras abandonadas, con sus pueblos edificados al lado. De estos, siguen en pie los muros, pero no los tejados, que eran de pino oregón y esa madera es cara...

Calama, básicamente lo atravesé. Su principal atractivo es la mina de Chuquicamata, la imna de cobre más grande del mundo a tajo abierto. Pero era viernes, y ya no podría visitarla hasta el lunes, así que decidí seguir de viaje. Además había quedado con Carolina, una amiga de Coquimbo, en San Pedro de Atacama para el domingo al mediodía.

San Pedro no está muy lejos de Calama, pero yo quería ir por una ruta rural, la que pasa por el Valle del Loa. Todo el mundo me decía que era imposible, pero bueno, ¿Qué iba a perder por intentarlo?

Hice dedo para salir de Calama, y me levantó un catalán que vivía en el primero de los pueblos que quería visitar, Chiu-Chiu. Vino para trabajar 3 meses, y lleva 6 años. El pueblo pequeño, tranquilo, con una iglesia del año 1611 que es Monumento Nacional. En las cercanías visité el "Pukará de Chiu-Chiu", que era una antigua fortaleza del año 800.

Pero era pronto y me propuse avanzar valle arriba. Había varios pueblos: Ayquina, Toconce, Turi, ... pero del que mejor referencias tenía era de Caspana, al que denominaban una auténtica joya. Y allí quería ir. No pasaba nadie... hasta que el que pasó me llevó. El viaje, por medio del desierto, fabuloso, fantástico, con unos paisajes que no esperaba, ...

Llegué a Caspana al atardececer, y tras hablar con un comunero, me dijeron que acampara en la plaza, donde había un porchecito, había una llave de agua, ... El agua acá es casi un tesoro, y más en esta zona donde el agua del río lleva muchos minerales, sobre todo arsénico, lo que no recomienda su consumo. Por suerte llevaba una botella de agua mineral (primera que compraba en año y medio de viaje). El pueblo está a 3.200 msnm, así que el consumo de abundante agua era muy recomendable para evitar el soroche (o apunamiento, o mal de altura).

Anocheció, viendo a mi alrededor un pueblo que se tornaba mágico, iluminado por la luna llena que ya brillaba. Fue en ese momento, cuando ví que algunas casas, encencían velas... todavía más mágico. Claro, pensé yo, no he visto cables de electricidad por el camino; aunque en las calles había farolas. Entonces, cuando ya se oscurecía de verdad, un enorme ruido rompió la tranquilidad, y echando una gran cantidad de humo, se encendió una luz. Era un generador eléctrico, que iluminó el poblado de 9 a 12 de la noche. Poco a poco, las luces se fueron encendiendo como si de un belén se tratara.

Desperté sin prisa, y me dispuse a pasear por el pueblo. Comprobé que mi impresión era correcta. Un hermosísisisisisimo pueblo. Capaz el más lindo que haya visto hasta el momento; pero no el mejor, porque sus gentes son típicas andinas, distantes, frías, difíciles de conversar. Van vestidas con ropas cordilleranas, de colores alegres, coloridos, con sombreros, y por las calles rebañoss de llamas y alpacas. Lo 3 únicos hombres que ví, unos 60 años, llevaban pesados fardos de pasto en sus espaldas. El resto solo mujeres maytores. Pero eso sí, muchísimos niños. De 450 habitantes, al menos 50 son niños. Y la gente joven?? Muchos trabajando en las ciudades, en las minas, o escapando de un lugar en medio del desierto.

Las casas son mayoritariamente de adobe, con sus techos de paja, lo que me hace entender que acá no llueve mucho. Pero sin embargo, el valle en el que está el pueblo, es un oasis verde en medio del desierto, gracias al río Caspana.

Para sus cultivos, utilizan el sistema de terrazas, para cultivar frutas, tunas, hortalizas, ..

Y me encantó. Sus cerros arenosos desérticos, sus casas, su riachuala con sus zonas verdes ocupadas por llamas, ... el colorido de sus ropas, pero una pena no tener un contacto más directo con ellos.

Por lo que me enteré, es que entre los comuneros (personas nacidas en el pu eblo, y con tierras y/o ganado, que en total son 83 personas), deciden cada año un alcalde, que elegirá a sus compañeros d emandato. Pero el poder verdadero lo tiene siempre la asamblea de comuneros. Después del alcalde, otro puesto que se elige anualmente, y de suma importancia en el pueblo, es el de la persona encargada de cuidar la iglesia. Las fiestas más importantes son el 23 de Junio, cuando adornan con flores sus animales, y sacrifian un llamo. Esta fiesta, de origen indígena por el solsticio de verano, fue continuada cuando llegaron los españoles, ya que en esta fecha exigían un recuento de las cabezas de ganado, así que se juntaron las dos fiestas. Y otra fiesta, quizás la más importante, es en agosto, cuando se produce la limpia de canales. Todo el pueblo participa durante los 3 días que dura, y aparte de trabajar, se baila, se come, se toma,... todo pagado por el bolsillo del tesorero.

Y bueno, como de vez en cuando pasan turistas por el pueblo, conseguí que me llevaran pero no hacia donde yo quería. Mi idea era ir a los Geyseres del Tatio, apenas a 60 kilómetros de ahí. Que son los Geyseres más altos del mundo (a unos 4.200 msnm), y uno de los principales atractivos del lugar. Pero por ahí no iba a poder llegar... así que tuve que rodear todo el valle. Pasando por el Pukará de Lasana, nuevamente Chiu-Chiu, Calama, y finalmente, San Pedro de Atacama; uno de los principales reclamos turísticos de Chile (los precios de la vida acá, así lo confirman). Un pueblito lleno de gringos... pero eso es otro capítulo.

jueves, marzo 01, 2007

Entrando al desierto más árido del mundo

Copiapó, llamada originariamente "Copayapu" (en indígena "Copa de oro"), es una ciudad que da una ligera sensación de abandonada. La fiebre del oro pasó, le siguió la de la plata, y durante el S.XIX le dió su esplendor. Tal es así, que el primer ferrocarril de Sudamérica unió en 1851 Copiapó con Caldera, en la costa. El objetivo de esta línea ferrea, obviamente, era llevar la gran cantidad de mineral que se sacaban por estos pagos a la costa para embarcarlo. También se ve ese esplendor en todos sus edificios históricos, hechos en el S.XIX, o en la fuente de la Pza. de Armas, hecha en mármol de carrará y esculpida en París en 1872. Sin embargo, algunos de estos edificios no están del todo bien conservados, y al lado, las aceras están levantadas, o edificios a medio pintar.

Pero ese esplendor pasó, como todo, y da la sensación de que su gente sigue atada a la minería. Bueno, da la sensación porque es así!! Esta minería es la que ha secado el río que antes pasaba por la ciudad. Saliendo de la ciudad, todo es desértico, desolador, ... y bueno qué querés? Es el comienzo del desierto más árido del mundo, el Desierto de Atacama.

Llegué a Caldera, en la csta, famosa por su Bahía Inglesa donde antes atracaban muchos barcos ingleses. Como muestra de su riqueza, la iglesia, fue diseñada por Eiffel.... y tiene la ciudad, el primer Cementerio Laico de Chile, en el que se pueden encontrar tumbas chinas, de escoceses, ingleses, ....

Paseando por la costanera me encontré con un moai. ¿Por qué? No, no andaba de paseo o se había fugado, sino que viene a representar que Isla de Pascua, Rapa Nui, se encuentra en la misma latitud, o sea... ahícito no más, frente a la costa... ya estoy cerquita!!!

Uno podría pensar que acá es siempre calor, puesto que estamos en el desierto. Pero no, la famosa camanchaca refresca todo (y mucho) desde el atardecer hasta que amanece, dejando todo húmedo.

Esto, en los años lluviosos, hace que se pueda observar un espectáculo único, el desierto florido. Pero este año,, el invierno fue bastante seco, así que impensable que crezca cualquier tipo de flor en medio de la arena...

Continué al día siguiente más al norte, pasando por Chañaral. Este lugar es conocido por su bahía contaminada por arsénico y otros minerales. Tal es el nivel de contaminación que aparte de prohibir el baño, el ministerio de Salud se planteó mover la ciudad. Sí, casa a casa!!! Una locura, no? Pues bueno, cerca de Copiapó, la razón no es la sanidad, sino que bajo un poblado llamado Tierra Amarilla, se encuentra una rica veta de mineral; por eso que dos mineras se disputan su explotación y ofrecen trasladar el poblado completo al otro lado del río. Os parece poco?? PUes como ya conté, en el valle de Alto del Carmen, una minera canadiense quiere trasladar un glaciar completo!!!!!!!!!!! SÍ, ESTE MUNDO ESTÁ LOCOOOO, MUY LOCOOOO!!!!

En fin, seguí mi viaje y llegué a Tal-Tal, un pequeño pueblo costero, en el cual, el tipo que me llevó me dió un tour turístico completo. Como todo en esta zona, tuvo un pasado logrioso, siendo el principal puerto de exportación de todas las salitreras del desierto. Llegóa tener más de 20 salitreras a finales del S.XIX, lo que porpició que en este pequeño pueblo llegaran a haber hasta 7 muelles salitreros, a los que llegaba todo el salitre desde el desierto por el ferrocarril.

Pero se descubrió el salitre sintético, y llegó la crisis, tal y como lo demuestran todas las salitreras abandonadas en el desierto (todavía con sus botellas o sus fichas, que eran sus monedas en estos "poblados"). Actualmente, en Tal-Tal viven 11.000 personas (en su esplendor más de 30.000 en el pueblo, y muchas más en las salitreras), lo que le convierten en un pueblo tranquilo, con algunas construcciones históricas, con una linda Plaza de Armas regalo de los ingleses (razón por la que tiene la forma de labandera inglesa), con una fuente en la que están representadas las 4 estaciones, y con su iglesia de San Francisco Javier. Sí, así es, el santo nacido en mi región tenía aquí una iglesia en su honor, que debía ser hermosa. Y hablo en pasado, porque el pasado mes de enero se quemó. Llegué tarde. Pero además de todo esto, Tal-Tal tenía otra característica que me llamó la atención, y es que sin lugar a dudas es la cudad MÁS LIMPIA de sudamérica que he visitado hasta el momento. Cansado de ver parques y bordes de carretera llenos de basura, bolsas, papeles, envoltorios, botellas... aparentando más ser basurales que lo que realmente son, éste pueblo era una luz de esperanza dentro de ese panorama sudamericano.

Tras dormir en la playa, me puse a hacer dedo. A los 8 minutos, me paró un coche de los carabineros. Vaya, primera vez en mi vida!!!! Viajé 80kms con el "paco", que me llevó no solo hasta el cruce con la Panamericana, sino más allá, a donde ellos tenían su control policial. Llegamos, y no se si por el sol del desierto o por qué, ero no querían más que sacarse fotos conmigo: con un hito fronterizo, con el auto.... No hacía tanto calor, ya que siempre corre brisa, pero el sol.... siempre está ahí. Me dieron agua, me invitaron a sentarme, y me dijeron que me iban a "embarcar" hacia Antofagasta, mi destino. Yo pensaba llegar al anochecer, pero con tanta suerte, llegaría al mediodía. Sin embargo, yo no les veía parar vehículos ni nada, ya que seguían refugiados en la caseta. Vieron mi cara, y me dijeron... tu tranquilo.Ok, yo tranquilo. Y me preguntan: "En que quieres viajar? en Pullman Bus, en Tur-Bus, ...?. Claro, yo les digo que el pasaje sería caro... pero me dicen que no me preocupe de eso, que ellos me habían dicho que me iban a embarcar, eso significa que me iban a subir a un bus, y me iba a dejar en el centro de Antofagasta. Yo, boquiabierto.

Dicho y hecho, a los 5 minutos paró un Pullman Bus que tenía que entregar un documento, le preguntaron si tenía lugar... y para arriba!! Ahí no acabó la suerte! Ya que justo subir, pusieron la película "Gladiator" y empezaron a repartir el almuerzo a toda la gente que viajaba (yo incluido). Encima que no pago, me dan de almorzar. Lo único negativo, que Russell Crowe hablaba en Mexicano...