Y yo me fui de Santiago tras unos lindos días conviviendo con buenísima gente, que no se les ocurrió otra cosa que hacerme un pasillo al ir a entrar al ascensor... y tocarme el aurresku con el txistu... ¿Quién va a querer irse así?
Tomé un bus nocturno, en el que apenas pude dormir, y llegué a un pueblito chileno, Victoria, que sin ser gran cosa tenía 3 terminales de autocares y una estación de tren. Yo quería ir a un pueblito cercano a la frontera, y tras encontrar la compañía (y la correspondiente terminal de bus), decidí ir hasta el último pueblo. Como siempre, cambio de planes.Así, tras varias horas en un bus de pueblo pueblo, llegué hasta Icalma, donde justo está el Paso Fronterizo, pero no el que yo había planeado con anterioridad para ir a las termas de Copahue... en fin, otra vez será!!En Icalma, me puse a charlar con un tipo de la aduana mientras hacía tiempo a que pasara algún coche que me llevara. Así estuve conversando durante un par de horas con Francisco, con café y tostadas de por medio, sobre la vida. Él era judío, y me transmitía su visión de la vida, y cómo sentía el mundo en que vivimos... Bastante interesante.Finalmente, un auto me llevó al otro lado de la frontera. Villa Pehuenia mi destino. Al contrario de lo normal, la carretera chilena no estaba asfaltada, pero sí (y muy bien, lo que sorprende) el lado argentino. Papeleos... y apareció ante mi la visión de los lagos Moquehue y Aluminé, unidos por una angostura... increible. Azul azul... rodeado de un verte intenso... ya me había avisado que la patagonia argentina era muy linda, ¿pero tanto? Y solo era el comienzo!!1.Vista lago Moquehue. 2.Playa del camping al atardecer. 3.Un Pehuen y al fondo los lagos. Acampé en Villa Pehuenia, donde al día siguiene subí tras 3 horas de caminata a lo alto de un volcán, el Batea Mahuida, desde el que se divisaba ambos lagos y toda la verde vegetación, así como las cercanas cimas nevadas. En el cráter del volcán habí un lago, y ahí me quedé sentado, almorzando. A la vuelta, y puesto que a la subida no había encontrado ningún sendero marcado y tuve que meterme a trozos entre maleza, intenté volver por donde suben las cabalgatas de turistas. No sé que pasó!! O hay muchos animales que usen herraduras, o algún caballo hizo muchas huellas para confundirme... o simplemente no valgo para hacer de indio rastreador en las películas de vaqueros. La cosa es que ni en mis peores pensamientos imaginé que hubiera tanta maleza en esa ladera (con lo lindo que parecía desde abajo...). Caminando entre arbustos, entre árboles y sobre las ramas de éstos también... cayéndome 1000 veces, levantándome otras 1000 (vaya frase que inventaron los yankees...). Entre lo positivo, que vi un águila a escasos metros (y no me atacó). Al final lelgué, con algún arañazo de más (o debería decir arañazos),... pere fue muy lindo. Me recordaba cierta ocasión que con Beriain e Iñigo nos perdimos subiendo a San Donato... ¡¡aquello fue un paseo comparado con esto!!!
Seguí mi viaje por lindos camino, todos de ripio y en auto, pasando por Aluminé, y llegando a Junín de los Andes, donde tras dormir, al día siguiene seguí mi viaje hacia un gran lago, llamado Huechulafquen. Mi idea era realizar una caminata de varios días rodeando uno de sus lagos de cabecera (Paimún), y así llegar a las termas de Lahuen-Co. Ese era el plan. Pero un área de Reserva que no podía pasar, me dijeron que cruzara el río en canoa y siguiera por ahí. AH, y las termas... están en proceso de privatización, por lo que no se puede entrar dentro. En fín, pero ya que me había mentalizado a caminar... tenía que caminar.Llegué a la entra del parque, y pagué como estudiante de Derecho de Intercambio estudiantil en Buenos Aires (era pagar o 12 o 3.... jeje). El Parque Nacional Lanín debe su nombre al volcán Lanín (3776 m.) y que siempre está nevado, que en lengua mapuche significa "roca muerta"; y que aguante así, porque como despierte el volcancito... se le veía colosal, y lindo a la vez.1.Lago Huechulafquen. 2.Almorzando. Tuve mala suerte, y el sol empezó a dejar paso a nubes. Niebla, amenaza de lluvia... Crucé el lago en una canoa tras golper insistentemente a un hierro colgante con otro (una teórica campana), y mientras pensaba si acampaba ahí o seguía camino (3-4 hs), y comí sentado en una barquilla (con cojín), que no tardaron en ofrecerme los dueños, de origen mapuche. Finalmente acampé, y pasé toda la tarde metido en la carpa, leyendo y tomando mate, obvio.
En esta zona hay muchas comunidades de mapuches (mapu=tierra, che= gente, mapuches=gente de la tierra), que son los habitantes originarios de la región. Su alimentación se basaba (hoy ya no tanto), en los abundantes piñones, de los abundantes pehuenes o araucarias (la verdad no están malos, y dicen que son nutritivos... y cuando uno tiene hambre.... pues más!!!).Amaneció la siguiente mañana con muchísimo frío. Salí de la carpa, y el paisaje fue impactante. El volcán Lanín, del cual se veía la cima, y todos los montes cercanos nevados... lógico que hiciera tanto frío!! Pero bueno, parecía que iba a despejar; o eso me decía mi intuición (sí, la misma que siguió las huellas de los caballos!!!). Así que le pregunté el camino para las termas y comencé a andar. Eran 4 hroas al poblaco Aila, y al día siguiente 7-8 hs hasta las termas. Ok. Empecé con dudas pero convencido... hasta que llegué a la primera cuesta. Indescriptible. El Tourmalet es un repecho comparado con eso... y no se por qué seguí. O por que me habían dicho que el comienzo era lo más duro, o porque soy Navarro y si se me mete en la cabeza llegar a un sitio llego aunque sea por el otro lado del planeta, o porque soy hombre y un hombre capaz debe volver atrás... jaja, en fín, vanidad, orgullo... pero hice bien en seguir (os recuerdo que llevo 25kgs a la espalda, y 4 en el pecho en la mochila pequeña... ¿quien se ríe ahora?).A las 3 horas llegué, tras un lindo camino rodeado de colihues (parecido al haya, bueno creo yo!), y coihues (cañizales), al poblado Aila, habitado únicamente por Ramón. Que me recibió con unos mates, obvio. Y ahí estuvimos de mateada, charlando y conversando durante varias horas. Finalmente decidí irme a acampar al lado del lago, ya que quería descansar para recuperarme y prepararme para el día siguiente. Y ahí cené, como un rey, al lado de una fogata, junto al lago y con un entorno envidiable.1.Volcán Lanin sobre el lago Paimún. Me fui a dormir no muy tarde, y al rato, mientras estaba tumbado oyendo el río del agua, pensé en salir a mirar las estrellas además de hacer ciertas necesidades fisiológicas (bueno, se le llama mear). Estaba pensando eso cuando oí que algo o alguien pisaba unas ramas muy cerca... Ramón no podía ser porque habría venido con luz... ¿Qué será? Era un animal que hacía ruido al andar, 4 patas y un tanto pesado (o torpe?). No se, pero lo primero que hizo fue mear cerquita de la carpa (yo pensé-"obvio, está marcando el territorio"). Y luego, bueno, pues obviamente yo era el extraño en ese lugar y se fue acercando... ya sabía lo que era. Un jabalí, ya que ese sonido indescriptible... Un jabalí? NOOOO, eran varios!!! Y estaban olisqueando mi carpa por varios lados... ¿Qué hacer? ¿QUedarme quieto? ¿Hacer ruido o encender luz para espantarlos? ¿Y si me atacan? Como estás leyendo esto, sabés que todo acabó bien, pero el acojone que pasé no lo sabe nadie, y encima con ganas de mear. Y así estuvieron como una hora dando vueltas (quizás más, pero me acabé durmiendo). Al rato me desperté, las 3 de la mañana y seguía con ganas de mear. Bueno, parece que no se oyen ruidos, ya se habrán ido, obvio que tienen que dormir también. Saco la cabeza... y no veo nada, bueno, venga, meo rápido desde la puerta de la carpa y a dormir. Estoy meando, cuando oigo un ruido de algo que venía... PUTZA!! EL OLOR LOS HA VUELTO A TRAER!!! Acabé rápido (bueno, creo que acabé del todo), y me tropecé al entrar, rompiendo el calentador y haciendo un agujero en la tela de la carpa, pero estaba a salvo!!! Y ahí me quedé, escuchando a la visita... pero no era un jabalí (o era muy silencioso!!). Ya dormí, y hasta el día siguiente, que tocaba madrugar y caminar mucho. Más tarde, me dijeron que es normal, ya que con las primeras nevadas los jabalís bajan a esa zona; y que el segundo animal pudo ser tranquilamente un ciervo... en fin, vaya noche.
Así comencé a caminar... durante unas 8 horas. Pasé por barrizales, cañizos, riachuelos, puentes, sendas que no existían... pero llegué. Bueno, he de decir que por el camino, paré muchas veces, pero mi mayor retraso fueron dos ríos. En uno, me tuve que quitar las botas, los calcetines... y sí, los pantalones también, ya que el agua habíase llevado el árbol que hacía de puente, y el agua me llegaba hasta las rodillas. Menos mal que no llegaba un poco más arriba, porque con lo fría que estaba... una de dos, o pierdo algo muy importante para mí, o me doy media vuelta y camino 10 horas seguidas hasta la salida del Parque. Pero pasé en varios viajes mis mochilas, me sequé y seguí. El otro río... tenía algunas piedritas, y gracias a la impermeabilización de mis botas, gracias a mi bastón de apoyo... conseguí pasar satisfactoriamente!!!!!
1.Lago Epulafquen. 2. Lago Currhué Grande. Y así seguí, durante un par de días, caminando por una ruta de autos, pero que ningún auto iba hacia San Martín de los Andes, mi destino. Solo uno, que era una familia que salían con el bote en varios lugares... y que en 2 días me levantaron 3 veces. UNOS SOLES!!! Y así conocí los lagos Carilafquen, Epulfquen, varias cascadas, la laguna el Toro, la laguna Escorial, la laguna Verde, el lago Curruhué Grande (a orillas del cual dormí, sin jabalís ni ná, o por lo menos no los oí!), el Curruhué chico, el Lolog... y llegué acá, a la civilización, San Martín de los Andes, donde comienza, teóricamente, el camino de los 7 lagos hasta Bariloche (aunque en mi mapa salen más del doble!).
-------------------- El Viajero ----------------
Nacido en Pamplona, capital del viejo Reyno de Navarra. Con 25 años, para algunos muy tarde para algunos muy pronto... decidí varias cosas: Me encontraba inmerso en un estilo de vida que no me satisfacía plenamente, ya que daba igual que tuviera 25 años o que tuviera 50, iba a seguir haciendo lo mismo, y con lo mismo para contar cada día. Así, que empaque la mochila ... y partí un día 6 de octubre de 2005 hacia Buenos Aires, donde empecé algo... que no se cuando acabará. Mi objetivo principal es VIVIR, y a la vez, sentirme vivo. Viajar... una forma de vida. No consiste en llegar a un lugar, sino disfrutar de cada segundo del camino, cada lugar, cada persona, cada grano de tierra, cada atardecer como si fuera el último y el más lindo... Y en eso consiste mi viaje, no llegar a ninguna parte... vivir viajando; al fin y al cabo, VIVIR. Y desde aquel momento, me considero la persona más feliz del mundo, con una riqueza inmaterial que nadie me puede quitar y nadie puede comprar, que no depende de nadie. Como una vez leí, las cosas verdaderamente buenas de la vida, no son cosas ni tienen valor. Aprendo, vivo y disfruto; entonces ¿por qué parar de viajar?
jotikass@gmail.com
domingo, marzo 26, 2006
Y se fue el verano, y llegué a los lagos Norpatagónicos
lunes, marzo 20, 2006
Santiago de Chile
Como dije, abandoné Argentina tras conocer varias cosas en los últimos días, que no comenté. Me fuí de Malargüe, tierra del chivo, donde por celebraciones que no falten... y por reinas tampoco: Reina de la Vendimia, Reina de las Nieves, Reina de la Tradición, Reina del Chivo, Reina de la Región... y así todos los años. O sea, que la que no sale reina, es porque es muuuuy fea. También aproveché una tarde calurosa para irme al cine, y disfruté de la película-reportaje "Amando a Maradona", que giraba, obviamente en torno a Maradona. La verdad que no es una obra maestra ni muchísimo menos, pero a uno se le pone la piel de gallina, sobre todo con el comienzo... y bueno, salí del cine pensando en hacerme un tatuaje con la cara de Maradona... ¡¡¡Qué sentimiento!!!. Y bueno, para sentimiento el que transmitió la canción de "No llores por mi Argentina". Tras muchos meses viajando por fin la oí, de voz de una amiga, Noelia. Elmismo sentimiento con que oí el tango titulado "Malena" de otra voz. Y acabando con los recuerdos del otro lado de la cordillera, el Glaciar de las Lágrimas, donde cayó el avión de los uruguayos. ¿Cuál es ese avión? El de los de la película "Viven", que por desgracia, en vez de caminar hacia el lado argentino (tras más de 40 días esperando el salvamento), caminaron hacia el lado Chileno atravesando toda la cordillera, costándoles 11 días de camino en vez de un solo día que les hubiera costado si caminaran hacia Argentina... en fin, cosas de la vida.
El medio de transporte básico, el metro, está limpio, y es rápido y eficaz. Por la superficie, circulan caóticos colectivos, que al cobrar comisión por pasajero que llevan, los chóferes parecen pilotos de fórmula 1. Había unos colectivos nuevos, que son articulados, que me dieron mucha alegría, ya que "yo los traje". Son echos en Brasil, y en noviembre recuerdo que viajé durante 2 días en uno de ellos, comiendo y durmiendo en su interior. aichhh, en fin!! que alegría.
Pude conocer también, la noche santiaguina. Cierran pronto los locales ala noche, pero durante el día, es posible pasar por ejemplo un martes en uno de los boliches que hay frente a los centros de secundaria y universidades, tomando, bailando y comportándose como si fuera sábado a las 4 de la mañana. en fin... cerveza que no falte. Y conociendo la noche santiaguina, vi las lindas mujeres que hay acá (como en todos los lugares que he conocido hasta el día de hoy). También ¿disfruté? de un concierto de los Reggeaton Boys (bueno, quizás disfruté más de su público), aunque acabé escapándome a otra sala de la discoteca en que ponían otra música. Y bueno, eso fue el jueves; el viernes "descanso" y el sábado trasnochamos pero sin ir a boliches ni nada por el estilo. Hicimos un asado en casa de un vasco-chileno (Iñaki). El asado riquísimo, así como el vino, el patxarán y el pisco (bebida típica de acá), por no hablar de los cuartetos que bailamos. Y algo que merece mención... la pileta. Oscar y yo no pudimos acabar la tentación, y acabamos metidos en el agua alegremente!!! Al día siguiente la garganta...
Y hoy lunes, si no hay problemas de última hora, viajo durante la noche hacia el sur de Chile, pero "sólo" durante 8 horas en bus, porque quiero cruzar a Argentina para seguir mi viaje. No creo que el camino sea tan lindo como el de hace unos días, pero sí más fácil el viajar a dedo. Y una vez cruzada la frontera a disfrutar de las termas de Copahue, y es que, tengo que luchar contra el estrés.
viernes, marzo 17, 2006
Viajando por el paraíso hacia Santiago de Chile
Costó salir de Malargüe. Una ruta, la 40, con poco tránsito, debido a que además de no llevar a ningún lugar cercano, es de tierra y muy incómoda para conducir. Quizás por eso, estuve 2 días enteros a un lado de la carretera esperando que alguien me llevara, ya que por no haber no había ni autobuses. Por suerte, en Mendoza hay acequias en todos los lados, y mientras hay agua (con pastillas potabilizadoras) hay vida. Por lo demás, el entorno desolador de la provincia mendocina: arena, arbustos, ...
Finalmente conseguí avanzar y el martes al mediodía me encontré con un dilema. Mi intención era pasar a Santiago de Chile unos días para saludar a una gente de Pamplona, y así de paso comprarme una cámara que buscaba (más barata que en argentina) y renovar la Visa. Y ahí donde estaba había un paso a Chile que no pasaba nadie nadie nadie!! Otra opción era bajar un poco más al sur, y visitar unas termas que están bajo un volcán y luego seguir hacia Chile, arriesgándome a tardar más de lo debido. Finalmente, y tirando a lo seguro, decidí pasar por el paso fronterizo cercano, Paso Pehuenche o Maule. (Sí, Maule como allí!!!).
30 minutos parado en la banquina (arcén)... y pasa un camión. 3 personas en la cabina, imposible. Putz! A los 20 minutos pasa una camioneta (una ranchera), me hacen señas de que no tienen sitio... putz! Pero paran a los 25 metros, y eso? Voy corriendo con la mochila a la espalda y me preguntan si quiero viajar en el cajón. ¿Qué si quiero? Encantado!!! Y luego me preguntan hasta donde voy, y les contesto alegremente: "hasta donde me lleven!". Me dice, pero a donde vas? y le confirmo: "Hasta chile". Muy bien-me dice- a Chile vamos!!. No me lo puedo creer, suerte la mía. Una ruta de tierra, por la que no pasa nadie, y consigo que me lleve un auto que va hasta Chile de seguido... tomaaaaaaaa!!!
Qué decir del viaje. Yo sentado en el cajón de la camioneta, con mi espalda apoyada en la cabina. Y con un paisaje increíblemente lindo que se extendía ante mí. Montañas con las cimas de piedra, algunas cubiertas por nieve. Muchos neveros de los que iba surgiendo agua que acababan en el caudaloso río que caminaba paralelo a la ruta. Animales correteando alrededor e incluso invadiendo la "calzada". Gauchos al galope sobre sus caballos que te saludaban desde el extenso valle típido del modelado glaciar. Un paisaje memorable, y aunque no tenía cámara, no creo que lo olvide facilmente. De película. Me recordaba al que sale en los paquetes o anuncios de Lucky Strike o d eMarlboro, no recuerdo. Pero si os invade la curiosidad buscar en internet Paso Pehuenche o Paso Maule, y vereis que no miento.
Y qué sensación de libertad... a pesar de los papeleos burocráticos inútiles que hay que llevar a cabo en los paso fronterizos. -Profesión? Mochilero me aceptás? NO. Bueno, pues profesor de Educación Física... Para qué discutir? Estado Civil? Soltero? Sí, por muchos años... En fin, respuestas que acaban apuntadas en un papel que acabará sumido en el olvido. Burocracia. Y es que la burocracia no tiene sentido. La aduana argentina está 50 kms antes de la frontera física, y la chilena, 60 después de esta misma. Éntre ellos, campos, animales, humanos (mucho indígenas), ... Y ahí me puse a pensar. Argentina, debido a que encontraron algo de fiebre aftosa en una provincia (corrientes), no puede exportar carne. Pero quien decidió eso, no se da cuenta, que Corrientes está a más de 1000 kms de este lugar, en el que a escasos metros, pastan vacas argentinas y chilenas en total cordialidad. Tan diferentes son? Pues parece que sí, unas tienen la etiqueta de "riesgo de fiebre aftosa" y las otras, son "totalmente aptas para consumo humano". En fin, son las dudosas ventajas de las fronteras.
Seguimos el viaje, y el cruce de la frontera "política" fue mágico. Pasamos de ir en dirección contraria al agua del río, a viajar en su misma dirección. Sensación curiosa... por primera vez, estaba en una vertiente de aguas que va al pacífico. Sí, una boludez, pero me hizo gracia... Y así seguimos viajando, con el corazón en puño debido también a la forma de manejar del conductor, que parece tenía un poco de prisa y no le importaba que a un lado de la ruta estuviera la montaña, y al otro una cornisa de varios metros de altura...
LLegamos al embalse Maule, que aunque en el mapa parece pequeñito, pareció más grande que el de Yesa, y con un agua muy muy azul, que contrastaba con el blanco de las cimas y el verde de los pastos; porque al pasar a Chile, el paisaje cambia. Se abandona la aridez de Mendoza para disfrutar de una vegetación más verde, ayudada por la lluvia que descargan las nubes provenientes del Pacífico al chocar con los Andes, dejando su agua en Chile y pasando a Mendoza secas, sequísimas!!!
Y bueno, entre alegrías y disfrutando de este camino (que repito, era espectacular), llegamos a la aduana chilena. Dificultad para entender lo que me decía el funcionario de turno: yapo, cachai, y demás palabras con las que ya me voy familiarizando... en fin!!
Mis "pilotos" me llevaron a Talca, una localidad importante en esa zona, desde la que al ser las 8.30 decidí viajar en bus a Santiago de Chile. Llamé previamente a Nerea, la prima de una amiga de Pamplona, y que me la presentó una noche trabajando en San Fermines, suficiente como para tener la confianza de llamarle y decirle que en 3 horas estaba en su casa para alojarme unos días. Y es que con la buena gente... no hace falta reservar. Sobra!!!
Me monté en el bus (barato, muy barato), y aproveché para dormir, ya que llevaba varios días sin descansar del todo.
Así llegué a Santiago de Chile, donde me fueron a recibir Nerea, Oscar y Ion, 3 de las 5 personas de Pamplona que todavía siguen estudiando en Santiago de Chile. Una gran acogida. Fuimos a casa, me dieron de cenar unas pechugas de pollo... mmmmmmm, charlamos, y a dormir. Vaya sensación. Dormir en una cama... ya ni lo recordaba!!!!!!!
viernes, marzo 10, 2006
No somos nada
Finalmente me fuí de Mendoza, enterándome por un cartel publicitario que quedan 8 millones y poco de segundos para que empiece el Mundial de fútbol de Alemania; y es que la pasión por el fútbol en este país rompe límites. Como también rompe límites la cantidad de colectivos (buses) que hay en esta ciudad. No había dicho nada hasta el momento, pero es increíble que montón de colectivos, y que amplio servicio. A veces pienso que si buscara, encontraría uno que me llevara a Pamplona, y es que hay para todos los lados!!!!
Poquito a poco, y tras un largo día llegué a San Rafael, donde un coche me llevó hasta la mismísima puerta de la casa de Juan y familia (Noelia, Flor, Franco y Margarita). Y qué decir de la alegría que da a uno volverse a encontrar con amigos. Y más aún, si te tratan tan bien. La verdad que daba pereza irse, porque pasé unos días maravillosos y muy entretenidos, conversando mucho con Noelia y aprendiendo de sus puntos de vista. Muy entretenido. Pero en mi cabeza rondaban varias cosas. Una, la posibilidad de viajar rápido hacia el fin del mundo a comprarme ahí la cámara de fotos (ya que es como Andorra, libre de impuestos), o pasar a Chile a comprarla (más barata que en Argentina) y de paso visitar a 8 navarricos que andan estudiando por Santiago de Chile. Como dije... siempre alegra encontrar gente conocida!!! Pero mi preocupación es llegar pronto a Ushuaia, ya que si ahora hace frío (verano), en mayo o junio... no quiero ni pensarlo!!!!
De San Rafael continué viajando, y fui a Malargüe. Por el camino, pude ver una extensa salina, que la vista no alcanzaba a ver el final. Y es que, en este país tooooodo es a lo grande!! Extensas tierras sin cultivar, en donde en teoría hay ganadería (vacuna, obvia), pero que al ser tan extensos los campos no se alcanzan a ver. A esta zona le llaman Pampa Amarilla, ya que es una extensísísísíma (como dice el Chavo) de color amarilla. Y llegué a Malargüe, donde el camionero que me llevaba, me dejó en la puerta del camping municipal (nuevamente en la puerta, jeje, que crack!!).
Y en Malargüe, la verdad no hay nada para hacer. 2 bares y 2 boliches, los cuales cierran la mitad los fines de semana porque hay peleas!!! pero entre semana están a tope. Cosas que pasan. Y por lo demás, lo interesante de este pueblito son los alrededores. El problema, que estamos en Marzo, y las excursiones y los autobuses... van bajando la oferta, ya que somos pocos los que seguimos viajando. Uno de los que viaja, es un chico alemán que conocí en el camping. LLeva 15 meses viajando con su 4x4, y ha decidido venderla y quedarse a vivir en este pueblo. ¡¡Qué gran tipo!! No hacía más que reirse. Y me contaba que él quería dejar de ser una oveja del rebaño de Berlín, así que metió su 4x4 en un barco rumbo a Buenos Aires y encontró la libertad que buscaba, decidiendo quedarse definitivamente en este lugar. Da que pensar... En el pueblo visité el Parque del Ayer (en el que se encuentran aquellas cosas que no cabían en el museo histórico del pueblo), y el Observatorio Pierre Auger, que en visita gratuita te muestran su trabajo, ya que es el observatorio más grande que estudia los rayos cósmicos ultraenergéticos que caen sobre la tierra. Interesante para pasar la tarde y aprender cosicas nuevas.
1.Laguna LLancanelo. 2.La Payunia. 
¿Qué visité en Malargüe? Me hubiera gustado visitar la estación internacional de Ski de las Leñas, el pozo de las ánimas, el de la niña encantada, pero finalmente me fui en una excursión, porque de otra forma no se podía a visitar La Laguna de LLancanelo y la Payunia. ¿Qué es eso? La laguna es un lugar muy visitado por aficionados a los pájaros, ya que la variedad de aves es inmensa. Se ven cisnes, patos, garzas, ... y así muchísimas especies (en teoría!!). Y la contigua Payunia, es una extensa planicie de lava, con conos volcánicos (más de 800), destacándose el volcán Payún Matrú. Es curioso caminar sobre la Pampa Negra. Que si la amarilla era amarilla, es obvio que la negra... es negra, sí? Y caminando un poquito más, pude ver el desierto negro. Todo restos de piedritas muy livianas lanzadas por las erupciones de los volcanes hace ya 600 años. A todo esto, constantemente rodeados de Avestruces, Guanacos, ... y alguna otra especie, como mis compañeros de viaje!!! jaja. 2 parejas de Buenos Aires, con los que lo pasamos muy bien en el viaje, contando cuentos, historias,... y bueno, me sacaron muchas fotos (entre risas por mi "pérdida" de cámara), que cuando me las manden las pondré en el blog. Mientras, fotos sacadas de internet!! Es más, con ellos viajé al día siguiente, en su coche, a las Caverna de las Brujas, que es una cueva de la que solo se han explorado 5000 metros, muy linda por dentro, llena de estalagmitas y estalactitas (¿Cuáles con cuáles?).
Y ahí, sentado junto al cráter de un volcán, vino a mi cabeza un pensamiento ya meditado anteriormente. Viajando en avión de casa a Argentina, te das cuenta lo grande que es el mundo. Al ir por ejemplo a las cataratas de Iguazú, sentado frente a ellas y siendo salpicado por su agua, te das cuenta de la fuerza que tiene algo tan simple como el agua, y de que si te atrapa, eres un muñeco de trapo en ella. En el Aconcagua, sentado bajo su pared, te das cuenta, que por muy altos que seamos... somos una simple hormiga al lado de las construcciones de la naturaleza. Y lo mismo al sentir el glaciar; algo tan inmóvil, como masa de hielo, y que sea capaz de mover piedras que ni entre 100 humanos juntos podríamos. Y en este caso, sentado junto al cráter del volcán, viendo toda la lava que emanó en algún momento, rodeado por un desierto negro que transmite soledad, tristeza y muerte; uno se da cuenta que en cualquier momento la naturaleza revienta y vos no sos nada. Bueno sí, somos títeres al antojo de la naturaleza, y que jugamos a cortar las cuerdas que nos unen a ellas, jugando continuamente con el riesgo y haciéndola enfadar. Fue una sensación extraña, algo tan enorme, que dicen que está dormido (hasta el día que despierte); y yo, indefenso ante él.
sábado, marzo 04, 2006
"The show must go on"
Y sí, tal y como dice esa gran canción de Queen, el espectáculo debe continuar. Y tal y como dicen en las películas de militares yankees... caer mil veces, levantarse las mil.
Uspallata es un pueblo de 6000 habitantes, situado en el centro de un amplio valle del mismo nombre y rodeado de policromáticas montañas, algunas de ellas con nieve en su cima. Dicen, que el paisaje es muy similar al de la meseta del Tibet. No lo sé, pero puede ser, ya que rodaron acá la película "7 años en el Tibet", así que... Ellos te lo recuerdan al entrar a Uspallata con un cartel: "Bienvenido a Uspallata, un valle de película".
Por este valle transcurre el río Mendoza, un río proveniente de las agua de deshielo. Y bueno, la oferta para hacer rafting era muy amplia, y como tenía ganas... pues ahí me fui. 12 kms, con 5 guiris, en un río nivel 3. Enorme, grandioso, unos muy lindos rápidos. La disfruté como un niño. A diferencia del rafting en pirineos, acá lo gracioso no es caerse (aparte de que porque el agua está muy fría), sino que es todo un reto superarlo sin caerse. Además, los instructores se cubren mucho las espaldas, no metiéndose en zonas que podrían parecer más atractivas y difíciles a la ver. Pero bueno, estuvo muy bueno.
Al día siguiente viajé hacia un pueblito muy pequeño llamado Salto, cerca del embalse de Potrerillos. Mi intencion era hacer una cabalgata para visitar unas cascadas que había metidas en la montaña ahí cerca. Fuí, pregunté... y el problema era que solo la hacían a las 8 de la mañana, y eran las 2 del mediodía. Y bueh, el precio que eran 100... también influyó para decidir irme hacia Mendoza ciudad.
En ciudad, mi idea era estar tranquilo, y esperar a la fiesta de la vendimia que se celebraba el fin de semana. Para hacer tiempo, iba a ir a visitar alguna bodega y a hacer parapente. Sin embargo, la climatología lluviosa hizo que no se pudieran hacer tantas actividades como uno quisiera. Estuve por alguna bodega... pero no tengo las fotos (grrrr).Y sí, porque como ya dije, dejé la chaqueta en la silla y alguno anduvo listo y metió la mano en el bolsillo acertado.
Y bueh, hice muy mala leche, y todavía estoy un poco alicaído. El pendejo que la robó, seguramente la vaya a vender por 4 duros... y a mi me hace un gran fastidio. Si por mi fuera le pagaba 100 pesos para que me la devolviera... pero en una ciudad de más de 1 millón de personas, la acción se vuelve dificil. Intento mirar el lado positivo, y se que finalmente será esta visión la que triunfe. No perdí fotos, que eso si que es irremplazable. Además, al día siguiente del robo, ví un atropello ( y van 55 en mendoza en este año). El tipo, atropellado por un colectivo, tenía toda la pierna literalmente destrozada, aplastada. Me podía haber pasado a mi, romperme una pierna, un atropello... que me robaran la mochila entera (robaron 2 en el hostel), que se me rompiera la carpa, que me robaran la tarjeta de crédito, ... en fin. Consuelo de tontos, no?? Pero no me queda otra. Además, soy navarrico, y si los navarricos nos empeñamos en hacer algo... con càmara o sin ella... lo haremos, sí?
Ahora ando entablando conversación con toda la "mala gente" que hay por la plaza central, y comentándoles que quiero comprar una cámara digital... y a ver si conocen alquien que ande vendiendo alguna. Si me la consiguen, les digo que le doy propinica. Ayer mismo... estuve charlando 10 minutos con un niño que tendría 10 años, que me vino a pedir mate. Mientras le convidaba, le conté lo que buscaba, y que le daría plata... le dije a ver cuanta quería, y me dijo 5 pesos... Le dije que 5 mínimo, y se fue recontento. Eso sí, con la bolsa empapada en pegamento y sin dejar de respirarlo... que pena. Pero espero me consiga algo para hoy!!!
¿Y qué mejor para olvidar los problemas, que saltar en Parapente? Pues sí, eso hice. Un lindo salto de 20-25 minutos sobre la ciudad de Mendoza, viendo su gran extensión y todo lo árido de su alrededor. Tal y como me dijo un hombre, lo que se ve verde en Mendoza no es producto de la naturaleza, sino la mano del hombre. Me quedé con ganas de volver a saltar... así que no será la última vez.
A la noche del viernes, me volví a juntar con mis amigos del Aconcagua, Gaby y José, y nada nos dedicamos a dar una vuelta, a pasar por el casino (ruleta, blackjack, poker, dados... RAMOS, TE HUBIERA ENCANTADO!!!!). La verdad que bueno, y tampoco perdí tanto. Y luego fiesta...
Y bueno, llegó la fiesta de la vendimia. Qué consiste? EL viernes noche se hace un desfile con muchas carrozas de diferentes asociaciones, y luego una carroza de cada Reina (una por departamendo mendocino). Estas van regalando cosas que tiran: uva, olivas, vino, sandwiches... la verdad: una locura. Y al día siguiente, elección de la reina en un multitudinario acto en el anfiteatro griego que hay en el Parque. Las entradas carísimas, y al estar tan lejos... no lo ví. La nueva Reina: Andrea II, de Maipú. No era mi favorita!!! jaja
Aparte de eso, como hay mucha fiesta estos días (pero nada comparado con las fiestas tradicionales españolas), en la plaza italia había puestitos de gastronomía italiana; y en la plaza españa.... puestos con gastronomía tradicional española de las diferentes regiones. Lo que más se vendía era la paella, pero a un precio abusivo (creo yo). Así que me dediqué a comer tortilla de patatas y jugo de naranja en Valencia, un montadito de jamón en Andalucía, pan amb tomaca (cómo se escribe Babs??!!!), un tinto en la Rioja, un chorizo SIN PATXARÁN en Navarra, y de postre... natillas en Catalunya (más bien crema catalana...). No eran como las de mi vieja... pero bueh!! que le voy a hacer, estoy lejos!!! Aunque siendo el cumpleaños de mi padre (felicidades aita!!), seguro que habrá habido natillas... jooooooo, y yo sin natillas y sin cámara!!! jooooo
No hay fotos... por un tiempo!!! :(
jueves, marzo 02, 2006
Pelotudo, muy pelotudo
Definición de Pelotudo, muy pelotudo = Jotikas
Os podría contar sobre uspallata, sobre el rafting en el río Mendoza, sobre las bodegas y museos de vinos, o sobre como hoy a la mañana intenté saltar en parapente, pero nuevamente las condiciones meteorológicas trasladaron la acción a mañana; pero no me apetece porque no puedo meter fotos. ¿Por qué? Os cuento!!
Como llovió bastante toda la mañana, que mejor que hacer que irme a un ciber a hablar con gente amiga. Dejé mi chubasquero (bueh, para los de acá impermeable) en la silla... y tras una hora y pico me fui, con mi chubasquero. Pero pensando... me di cuenta que creo que llevaba la camara digital al entrar al ciber y al salir... pues no!!!
Busqué por todo el hostel, por todos los sitios que había pasado, ... SOY UN PELOTUDO!! ME LA AFANARON DEL BOLSILLO!!!!
Y nada, mañana a la mañana voy a ver el video de seguridad para quedarme con la cara del pendejo que creo que me la afanó. Ya puse denuncia y mañana a la mañana tengo que llamar al seguro, porque hoy no estaba el intérprete de castellano, y yo en inglés... bufff!!!
En fin, tras 5 meses de viaje, el primer contratiempo. El lado positivo? Que antes de ayer había copiado todas las fotos a un CD, así que la pérdida es tan solo material. Escuece y duele, pero podía haber sido mucho peor... así que nada, os pongo en situación: no tengo alojamiento para el fin de semana porque está todo lleno; no tengo cámara digital, y si para de llover mañana a la tarde salto en parapente. Y bueno, hoy a la noche me voy de fiesta solo para olvidar!!!! grrr
Como la echo de menos... con las fotos tan lindas que sacaba... Una gran cámara... la mejor!!!
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